martes, 26 de marzo de 2013

Tú verás la patria nueva

Por: Carlos Almenara c.almenara@hotmail.com Tú verás la patria nueva. Verás cosas que nosotros no veremos ... ya nosotros seremos sabana, seremos viento. Hugo Chávez a una niña. Chávez será irreemplazable. No fue la clase de hombre que los biógrafos estudian como una excentricidad sin carnadura. Fue de los hombres cuya siembra cambia la topografía de la Patria. ¿Cómo será nuestra Patria sin él? Es que ya nunca estará sin él. Porque Chávez es un patriota de nuestra patria. Es algo que ya se dijo pero que se dice ahora de modo radicalmente nuevo. Como nunca. Negando la idea de la historia como ciclos de eternos retornos. Patria es Nuestra América. Nuestra América martiana. Del Sur del Río Bravo hasta la Patagonia. Las emancipaciones nacionales (de muchas naciones) es la derrota de los patriotas de la independencia que querían la patria grande, decía Abelardo Ramos. Esa idea fue renovada por Chávez, por Kirchner, por Lula, por Correa, por Daniel Ortega, por Evo y como una marea irresistible coronó en el proyecto de la UNASUR y, con la impronta anfictiónica de Chávez, en la CELAC. No se puede dejar de mencionar las groserías y barbaridades que se dijeron de él. Fue atacado como nadie. Enanos éticos e intelectuales utilizaron ampliamente pantallas, radios o diarios para insultarlo. No para discutir, no para contradecirlo; para insultarlo. El papel de los medios concentrados de comunicación masiva en la construcción de una chusma idiota que las corporaciones utilizan como remedo de los tanques de antaño sigue siendo el principal problema de nuestra democracia. Chávez como teórico. Chávez ha sido tipificado como muchas cosas, no ha sido destacada su dimensión como teórico político. ¡Y vaya si la tiene! Resume y crea una nueva doctrina política. Una doctrina que abreva en todas las doctrinas socialistas, en los textos de los patriotas seguramente encarnados de modo más visible pero no único en Simón Bolivar, y resulta al mismo tiempo inimaginable sin la experiencia histórica del fracaso estrepitoso del neoliberalismo y sin la resistencia intelectual latinoamericanista de, entre otros, nuestro querido Arturo Roig. Don Arturo y su tesonera labor de la construcción de una filosofía latinoamericana no pueden faltar en el recuento. Todas estas tradiciones fueron sintetizadas e interpretadas de modo original por el gran bolivariano. Aventurar el futuro es siempre riesgoso, desaconsejable. Lo que puede decirse es que estas ideas están más fuertes que nunca. Que están metidas hasta el tuétano en los pueblos. Que en cualquier casita de un barrio humilde está creciendo otro patriota que mira a los ojos y pregunta. Y pregunta aquello que el capitalismo y la concentración no puede responder. ¿Cuál es el piso mínimo de dignidad para compartir una sociedad? ¿Cómo construimos un pueblo? ¿Qué nos une? ¿Por qué sometidos al extranjero? ¿Por qué sometidos al capital? Que pregunta y se rebela ante lo injusto. Y que organiza su pueblo, su comunidad. Y que pone lo obvio sobre la mesa. Pone lo que de humanos tenemos todos para contradecir una sociedad injusta. Como todo el mundo sabe, la mirada sobre Chávez dice mucho sobre dónde se está parado en la política interna. Es lógico, siempre es así. El extraño sentido de la oportunidad de Binner no invalida la pertinencia de su aserto. Él hubiera votado por Capriles. A mi gusto hay dos palabras que silban en el viento, con cierto acento caribeño y que será difícil no escuchar. Soberanía e igualdad. No parece demasiado simple volver a ver en el corto plazo políticas de “relaciones carnales”, al menos sin que a buena parte del pueblo le produzca una vergüenza radical. Bueno, hay quien quiere pedirle prestado al Fondo Monetario... Tampoco parece factible la implementación de políticas de exclusión explícita (como las que ya vivimos) sin una rebelión popular. Creo que el legado de Chávez está allí como inspiración humanista y civilizatoria. ¿Cómo será futuro? No lo sé. Sólo sé que Nicolás Maduro, el nuevo presidente venezolano, tiene la misma pasta que el héroe de los de abajo que se nos fue.

martes, 12 de febrero de 2013

Viagra y “atentados”

12 de febrero de 2013 Luego de mostrarse favorables en un primer momento, la DAIA y la AMIA han asumido una actitud hostil al acuerdo con Irán para investigar el atentado de 1994. La primera contrató como asesor a Luis Moreno Ocampo, ex funcionario judicial en Argentina, abogado del foro, conductor televisivo y recientemente, fiscal de la Corte Penal Internacional. En tal carácter tuvo una participación destacada en múltiples conflictos en que alguna coalición internacional liderada por Estados Unidos quisiera invadir algún país subdesarrollado. Es inolvidable su participación en la invasión a Libia. ¿Cómo funciona el sistema de hostigamiento a la soberanía de países pobres? Aparecen informes de que se estaría cometiendo alguna atrocidad o de que se realizaría una actividad riesgosa para la población o para otras naciones. Tanto pueden ser las inexistentes “armas de destrucción masiva” que “justificaron” la invasión norteamericana a Irak como la violación a reglas democráticas revivificadas con repentino prurito por las potencias occidentales (prurito que no aplican por ejemplo con la nada democrática Arabia Saudita). Estos informes sirven para que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, si hay acuerdo, o la OTAN si no lo hay, inicie sus acciones. El Tribunal Penal Internacional es, paradójicamente, herramienta de legitimación de los ataques imperiales aunque Estados Unidos no acepte su competencia. El rol de Moreno Ocampo fue clave. El fiscal acusa de crímenes contra la humanidad al líder del país que Estados Unidos (o Francia y Reino Unido en caso de Libia) quiere invadir. El papel de Moreno fue impecable. No les falló ni una vez a los yanquis. Es memorable su intervención contra Khadafi. Alegó que Khadafi había importado contenedores de viagra que se usarían para violar las mujeres de sus enemigos. http://www.youtube.com/watch?v=R_6wxqEXjDY El perverso y ridículo informe del entonces fiscal de la Corte Penal Internacional nunca fue corroborado por ninguna otra fuente. Esa afirmación delirante sólo sirvió para que las fuerzas invasoras tuvieran “razones humanitarias” para matar libios. No haré una descripción de los horrores cometidos por los “libertadores”. Sí recuerdo que falta aún información sobre dónde están las reservas internacionales de Libia que algunos cuantificaban en U$S 200.000 millones, reservas que las potencias internacionales decidieron “congelar” y hasta hoy no aparecen. El gobierno italiano en un acto de sincericidio dijo que ellos las devolverían por “cuotas”. ¿No es este caso una joya de la seguridad jurídica internacional? La cancha inclinada del derecho internacional tiene en letrados como Moreno Ocampo más que abogados, agentes de las potencias dominantes. En un caso como la investigación del atentado a la AMIA es fácil ver a qué viene el ex fiscal. A operar los intereses de política internacional de Estados Unidos e Israel. Es lo mismo que está haciendo Guillermo Borger, presidente de AMIA, cuando asusta con nuevos atentados. Estamos esperando aún que sea citado a aclarar sus dichos por la justicia. La Cancillería argentina, consistente con los valores de memoria, verdad y justicia que rigen nuestra política interna, pero también con el respeto a los pueblos y con dignidad para no subsumir la política internacional bajo prepotencias ajenas, ha encontrado un camino posible. Posible no quiere decir exento de asechanzas.

domingo, 3 de febrero de 2013

Política para tomar el té (sin masas)

Se reconfiguran elencos de las oposiciones políticas. Hemos visto cómo Macri incorpora a sus “equipos” a campeones de la pantalla; luego de Del Sel, Lalo Ramos, Leandro Ginóbili y Rocío Marengo son sus nuevas promesas. Habrá incorporaciones. Es esperable que luego del sistemático intento erosivo y destituyente de los medios de comunicación resistentes a la legalidad y de los intereses que representan, el mismo proyecto político con otra táctica apele a estos métodos bien conocidos y que tuvieron preeminencia en los noventa. Se trata, luego de intentar inútilmente voltear al gobierno nacional, de construir una alternativa política. ¡Enhorabuena! Todavía resta que abandonen los intentos de golpe de mano. Nada indica avances ese tema. La presentación en sociedad de estos famosos pone en discusión uno de los elementos estructurantes del debate actual, polémica nombrada de múltiples modos, entre muchos: instituido – instituyente; administración – política; economía – economía política. En definitiva de qué se ocupa la política, si de “gestionar” sin alteración alguna de las relaciones de poder existentes en la sociedad o si por el contrario se encarga de discutir democráticamente qué sociedad queremos, qué pacto de convivencia deseamos, qué relaciones sociales consideramos justas y aceptables. Nada objetable hay en la participación política de estos mediáticos, al contrario. Lo que no deberíamos permitir es que nos hablen de fruslerías, de sus romances, de sus familias o sus vidas privadas y con ello evadan la explicitación de su proyecto político (que es lo que en verdad importa de un político). Insultos como los de Del Sel no ilustran sobre el proyecto que se sustenta, aunque sí muestra la calidad de su reflexión. En todo caso van en la misma clave de no hablar de lo importante. Claro que es de esperar que la comunicación concentrada encubra y dificulte este debate hablándonos de las confesiones de tal con su hija o del último espectáculo de cual, en lugar de abordar los temas de interés común. Seguramente construirán personajes queribles no políticos de un lado y políticos estereotipados como corruptos, confrontativos, alejados de “las necesidades de la gente”, negativos, por otro. Quizá la novedad de estos tiempos es que es probable que se encuentren algunos, varios, políticos que se paren sobre la política y se resistan a jugar ese juego. Que no vayan “a la cama con Moria”. Que no estén dispuestos a ponerse nariz de payaso para salir en televisión. Quizá algunos reivindiquen la política. Quizá lo hagan reconociendo sus lacras y postulando alternativas para superarlas. Quizá lo hagan proponiendo caminos colectivos y no individuales. Parte del crecimiento de los últimos años tiene que ver con ampliaciones de derechos de un pueblo que comienza a tener conciencia de sí y se asume protagonista informado. No parece un pueblo que se vaya a resignar dócilmente a que le arrebaten nuevamente lo sustancial de la política.

domingo, 6 de enero de 2013

La impostura del escándalo

6 de enero de 2013 Una de las más recientes maniobras de manipulación de los medios hegemónicos de comunicación resistentes al cumplimiento de la Ley fue el falso escándalo a cuento del brindis de fin de año del ministro Alak en la ex-ESMA. La presidenta ha explicado suficientemente el asunto, pero hay un punto que ella no ha mencionado y que resulta prototípico de los proveedores de pasajes a Miami a jueces amigos: la impostura del escándalo. Como hace tiempo abandonaron la información para producir shows, hacen shows de noticias y en ellos, en muchos casos con noticias falseadas, alteradas o por qué no, inventadas, el presentador “se escandaliza”. El procaz Nelson Castro es un maestro en estas lides. Imposta una indignación ejemplar, le habla a la presidenta... la reta, la maltrata, la insulta... indignadísimo. Indudablemente Lapegüe tuvo y tiene un lugar precursor en la construcción intimista de la comunidad Magnéttica, pero el resto de los miembros del equipo ha ido perfeccionando sus dotes actorales. El escándalo aparece como una impostura destinada generar sensaciones. ¿Por qué? ¿Qué buscan? Construir odio. Eso dice el libreto destituyente que escriben desde 2008. Eso explica que no haya razonamiento que valga porque lo que construyen no corresponde al mundo de la razón sino al de los sentimientos / sensaciones. Por eso no pueden construir una opción política. Sólo pueden horadar, odiar, dañar, no construir. Quieren el mal, pero no podrían proponer el bien porque para ello deberían volver al mundo de lo racional. No deja de ser impresionante la ubicuidad de estos tipos para criticar. Están en todos los lados. Si hay política de memoria, verdad y justicia, entonces dicen que debería haber reconciliación nacional y que el gobierno sólo mira el pasado y no la “reconciliación” de los argentinos, pero al mismo tiempo (sí, al mismo tiempo) que un periodista A pide reconciliación, ese periodista A afirma que los derechos humanos son una simulación de los Kirchner, y puede decir, si se le da tiempo, que la presidenta no es suficientemente radical en la defensa de los derechos humanos. Es la situación vista con Alak. Nunca les importó la ESMA. Lo que se hacía o se dejaba de hacer allí no los alcanzaba ni participaron de ningún acto o conmemoración. Ahora crean una supuesta violación a una memoria que inventan, porque la verdadera memoria está esquivando las zancadillas en los estrados judiciales para reconstruir la trama de cómo estos medios fueron cómplices del genocidio. Clama por justicia la apropiación de Papel Prensa por parte de Clarín y La Nación en una mesa de torturas. Hace pocos días Héctor Timerman contó una anécdota de su padre, Jacobo, por la que le decía a Claudio Escribano de La Nación – Claudio (los militares de la dictadura) no te piden tanto... Nada deja tan claro como esa historia la idea de democracia, libertad de prensa y convivencia civilizada que tienen los jerarcas de esos medios.

martes, 25 de diciembre de 2012

Deliberación

La configuración que han decidido darse buena parte de las fuerzas políticas opositoras dificulta el debate político. Al calor del desacato a la Ley de la principal corporación mediática argentina, han elegido el camino de la erosión y la desestabilización. Fracasarán, el gobierno nacional tiene una holgada legitimidad y apoyo popular para impedir aventuras alocadas. Es una pena que se resistan a discutir qué país quieren. Empobrecen la discusión democrática. En definitiva, independientemente de cómo las élites políticas opositoras realicen sus ejercicios de esgrima; de fondo, subyacente, hay un pueblo, hay una democracia cuya realidad excede largamente los avatares de los representantes o de las élites. Y lo que afecta al conjunto y hay que discutir, máxime en un contexto con tanta información trucha, con tanto lugar común manipulado, son los proyectos de país que están en juego. Una sociedad democrática siempre requiere una utopía de deliberación. La idea del Ágora de la Atenas clásica permea todas las concepciones de democracia. Es claro que ni aún en aquella Grecia la participación estaba exenta de problemas. Esclavos, inmigrantes y mujeres no formaban parte de los ciudadanos con derecho a la participación política. Aún así la idea de la Asamblea griega ha marcado todas las concepciones de democracia, que no pueden dejar de dar cuenta de cómo el pueblo se hace presente en el ágora. Las sociedades han construido distintas concepciones de democracia. La democracia liberal, representativa, fundada primariamente en un sistema de pesos y contrapesos destinado a poner límites al poder del Estado, es la concepción que imperó en buena parte de occidente. El riesgo para la “democracia” en esta visión está en un Estado demasiado poderoso. Cuando las empresas multinacionales están en condiciones de devastar países y poner en riesgo el planeta mismo, entre otras cosas, porque producen el calentamiento global, es bueno preguntarse qué vigencia tiene esta concepción. No es un dato meramente ilustrativo recordar el rol cada vez más destacado de los “contratistas”, mercenarios actuales, en las guerras imperiales de Estados Unidos y la OTAN. Es decir la guerra imperial privatizada, tercerizada, cuestión de “derecho privado”. El derecho “democrático” de los yankis a matar tercermundistas. Pero esta idea de democracia no es la única. Aún dentro del mismo Estados Unidos, esta idea discute con otra: democracia es pluralismo. Allí, entonces, la democracia se juega en la existencia de discursos y proyectos diversos. Verdaderamente diversos no es falsamente diversos. Las opciones políticas principales en el apogeo neoliberal eran opciones falsamente diversas, opciones que simulaban discutir pero que coincidían en lo principal, lo que hoy se invoca como “consenso”. Ese falso pluralismo o consenso de Washington, sería más o menos así: ud. puede discutir si el candidato A es simpático, si tiene una linda familia o (con más pimienta) detalles de su vida privada pero no puede discutir qué política económica aplicar. Otro concepto de democracia hace centro en la igualdad. No se tiene posibilidad de libertad si no se tienen iguales medios para discutir y participar. Será más democrática en esta concepción aquella sociedad que ha generado los mecanismos para no excluir ninguna parte del pueblo del piso material de ciudadanía. Varios de los llamados populismos de nuestro continente tienen relación con esta concepción de democracia que pone en primer plano la necesidad de ampliar la ciudadanía, tanto política como social, económica y cultural para vastos sectores de la población. También está permanentemente presente la democracia directa como anhelo que regula cualquier instancia asamblearia, instituyente o no. En todas las concepciones, en todas las ideas de democracia, es necesario dar cuenta, justificar, cómo se conforma la voluntad popular. Cómo se construye la decisión democrática es una cuestión que cualquier sistema que se defina como democrático debe responder. En todos existe una cierta utopía de deliberación. Los parlamentos fueron durante gran parte del siglo XX el lugar por antonomasia de conformación de la voluntad democrática en occidente. Pero también las repúblicas comunistas daban y dan respuestas a aquella pregunta. En última instancia el congreso del Partido opera como ámbito de constitución de esa voluntad. Hay un lugar donde se discute y la palabra toma valor. Y lo que se discute no es si un representante tiene una o un amante, no se discuten las opiniones sobre el contrincante. Se discute qué política seguir. ¿Y nosotros? ¿Dónde discutimos qué política seguir? Nuestro parlamento está en gran medida invisibilizado por el gigante mediático o cuando es mostrado se lo hace según el guión Magnetto. Nuestra democracia, como otras en el continente, aspirando a más, respeta plenamente los pesos y contrapesos de la división de poderes. Está vacante el lugar de la oposición en términos de la discusión de proyectos. Cuesta entender por qué la derecha no discute su proyecto. Cuesta entender por qué no asume un lugar de enunciación y defiende un cuerpo de valores. Las políticas de Derechos Humanos, la política de industrialización, la política jubilatoria, la concepción latinoamericanista, la defensa de la dignidad nacional como capacidad de decisión autónoma en cualquier foro, entre muchas otras señalables, son políticas en que el kirchnerismo ha innovado en la corriente más recorrida de la historia argentina. No alcanza con que digan que no le creen al gobierno. Ya no importa qué opinan del gobierno. Comienzan a flotar en el aire las preguntas para ustedes: ¿Ustedes están de acuerdo con juzgar a los genocidas? ¿Ustedes están de acuerdo con defender la industria argentina? ¿Aún a costo de un eventual dolor de cabeza porque nos cuesta encontrar algún repuesto? ¿Ustedes están de acuerdo con que el sistema jubilatorio sea administrado por el Estado? ¿Están de acuerdo en que actúe como atemperador de las diferencias sociales? ¿O creen que “quien más aportó más cobra”, reviviendo la idea de la capitalización? ¿Están de acuerdo con el latinoamericanismo? ¿O prefieren el libre comercio con Estados Unidos? Estas y muchas otras preguntas son relevantes para que los sectores opositores digan qué quieren, para que esbocen proyectos políticos que puedan confrontar, para ganar dignidad de las mismas fuerzas opositoras que bien harían en desmarcarse de la tutela corporativa.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Experiencias de socialización

Experiencias de socialización Por: Carlos Almenara 10 de noviembre de 2012 Los análisis vinculados a las manifestaciones que se realizaron el 8 de noviembre han sido diversos, algunos como el del filósofo Ricardo Forster han buscado agudamente en las particularidades sociológicas de los colectivos en gestación cuya relación con la política y lo político tiene una articulación difícil. La pretensión de su usufructo por fuerzas opositoras pareciera llevarlas a renunciar a ser ellas mismas y asumir un “seguidismo” de voces exteriores a la política (a la política institucionalizada en organizaciones y partidos pero no ajena a quienes han colonizado tradicionalmente nuestro Estado). Me interesa presentar una hipótesis, por supuesto sujeta a refutación: para muchas de las personas que manifestaron el 8 su participación en el evento es una irreemplazable aventura de socialización, un encontrarse y reconocerse con otros, un cerrar el ciclo comunicacional que comienza con un conjunto de creencias impulsadas desde la pantalla. No es un proceso que inicia ahora. Publiqué un análisis totalmente coincidente con éste, aunque con el acento en otros puntos, en setiembre de 2009. Puede verse en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=91756. Varios problemas se suman a la hora de caracterizar el reclamo. Uno no menor es el hecho de que participen militantes de fuerzas políticas opositoras que no se identifican. Anunciaron su participación comprometida militantes de gremios como gastronómicos o camioneros. Pero escondidos. Es extraño para los cánones aprendidos. Pero evidentemente todos vemos, y los organizadores antes que nadie, un sujeto social conformado en gran medida por individuos con características definidas. Me refiero no sólo a cuestiones de clase social o atributos demográficos sino a un modo de ser en el mundo, de vivir. Personas aisladas o familias aisladas que construyen su interpretación del mundo televisión de por medio. Que no tienen o tienen escasas mediaciones colectivas distintas al televisor. Están convencidas de la preeminencia de lo individual sobre lo colectivo, jamás aceptarían que su “logro”, como decía en un reciente discurso el reelecto Obama, fue construido entre todos. Paradojalmente estos individuos necesitan reconocerse en una colectividad, colectividad que no reconocen en ninguna organización, pero sí encuentran otros como ellos en un evento como el del 8. Allí sí. Allí pueden demostrarse que lo que dice TN es cierto. Allí se mostrarán convencidos, construirán un nosotros al que darán carnadura y presencia física. Hay entonces en el debate actual de modelos de sociedad un debate de modos de socialización. Una socialización del tipo 8 para la cual es necesaria un Estado mínimo, una preeminencia de lo individual y una lógica de la diferenciación. La afirmación de mi lugar en la sociedad depende de la persistencia de inferiores simbólicos. Y hay otra socialización posible que urge construir y reconstruir. Esa otra socialización, de la participación, de la inclusión, de la igualdad propia del ámbito democrático de lo público. Actualizando el eterno principio subversivo: un hombre, un voto. Todos iguales. Ciertamente el desafío de construir esta otra socialización tiene enorme relación con la plena vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, pero remite también a otras posibilidades colectivas existentes y a crear: uniones vecinales, clubes de barrio, formas adicionales de militancia sindical, agrupaciones estudiantiles, grupos de estudio, bibliotecas populares. Formas todas de una socialización otra, una socialización no individualista, que tiene que tomar conciencia de sí misma y asumir su implicancia política, sin la cual reniega de sus mismas bases. Históricamente los procesos emancipatorios, los que reparan injusticias, abren rumbos o posibilitan la multiplicación de las voces antes ocultas, generan una identidad, quizá múltiple, construida por nuevos pintores, escultores, cineastas, periodistas, escritores, arquitectos, científicos, ingenieros, inventores... Eso ya está ocurriendo hoy pero indudablemente es posible profundizar su radicalidad. El momento invita. Está pendiente también encontrar más discursos que den cuenta del proyecto colectivo, de estos modos de socialización humana que se contraponen a la ostentación qualunquista de un individualismo agresivo y excluyente.

martes, 16 de octubre de 2012

CHARLA SOBRE ECONOMÍA CRÍTICA Y HETERODOXA. CON ALBERTO GAGO Y CARLOS ROJO FONT. ESCÚCHEN PORQUE HAY MUCHO POR DESMITIFICAR EN ESTE TEMA. MUCHO DAÑO HACE LA CONCEPCIÓN NEOLIBERAL...