viernes, 15 de junio de 2018

Hoy gobiernan contra la Reforma Universitaria




Estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana (Manifiesto Liminar)

Si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho sagrado a la insurrección. (Manifiesto Liminar)

Mendoza, 15 de junio de 2018

Por: Carlos Almenara

Hoy, 15 de junio, se cumplen 100 años de la Reforma Universitaria. Una revolución de los estudiantes que imprimió un vigor a la educación argentina que matriza hasta hoy nuestros imaginarios sobre las instituciones de nivel superior.

Con un gobierno del que ¿participa? la UCR, que consagró la reforma en nuevos estatutos para las Universidades durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen, uno supondría que la fecha no pasaría desapercibida. Pero sí. Están escondidos y no es para menos.

La reforma fue un movimiento originado en los estudiantes de Córdoba y tuvo resonancias en todo el continente e incluso en Europa.

Los principios que consagró esta revuelta pueden recorrerse en este link http://uncuyo.edu.ar/reforma/ de la Universidad de Cuyo. Allí se mencionan: autonomía, cogobierno, acceso por concurso y periodicidad de las cátedras, docencia y asistencia libre, educación gratuita, asistencia social para estudiantes, docencia e investigación, extensión universitaria, solidaridad latinoamericana.

Es muy impactante que esa página, la página oficial del Rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo, ilustre su reseña de la reforma con fotos de la creación de esa casa de estudios.

Si hay una Universidad radicalmente antirreformista en su génesis es la de Cuyo.

Cuenta Pablo Lacoste en “Los ‘gansos’ de Mendoza” (pp. 111 y sgts):

“Desde el principio, las autoridades de la UNC debieron tomar medidas para evitar las manifestaciones de protesta estudiantil. El rector Correas sostenía que ‘hay que desterrar de los claustros todo intento o pretexto político. Las luchas electorales en la universidad son monstruosas. Es un absurdo argentino que no debe mantenerse y que se debe extirpar de cuajo’”.

Evitamos al lector el recuerdo del antisemitismo del primer rector de la Universidad de Cuyo que sigue en el texto.

Pero Daniel Pizzi, el actual rector de la Universidad de Cuyo, ilustra con esas fotos la reforma universitaria. Supina ignorancia. Aun de las investigaciones de sus propios correligionarios. Muy preocupante, aunque menos que los reportes que nos llegan acerca de las dificultades lectoras del rector.

Ciertamente el modelo de la reforma, el sustento de su gobierno en su “demos”, constituido primero por los estudiantes, sus aspiraciones de proyección social, su modernismo y espíritu crítico posibilitaron las épocas más gloriosas de la Universidad argentina: los ’60 hasta la “noche de los bastones largos”, la Universidad de Néstor y Cristina.

El momento actual para las universidades no puede ser más aciago. Perdón, sí puede, y lo será. El acuerdo con el FMI nos retrotrae a la conocida cantinela de la derecha sobre la “necesidad del ingreso restricto y el arancel”. No en otra línea deben leerse las declaraciones de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, “¿Es justo llenar la provincia de universidades públicas cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la universidad?”. La perversidad no puede ser mayor. Nunca se vio gobernantes tan miserables que escupan así sus burlas a la cara del pueblo. Lo que en los ’90 decía Menem (y el FMI) era igual en los hechos pero por lo menos no nos hacía burla de esta manera. Inventaban una explicación de que “era más rentable la inversión en escuela primaria que en universidad y que, entonces...”. Vidal se nos burla en la cara. Por otro lado, con mentiras, sí llegan pobres a la universidad y hay que abrir más universidades para que lleguen más.

No es la única afrenta a las universidades y los principios reformistas.

Por caso, allí están los atropellos por parte de las policías en varias universidades. Caso destacado, pero no único, Jujuy. Verhttp://www.perfil.com/noticias/politica/polemica-en-jujuy-la-policia-irrumpe-en-la-universidad.phtml

La falta de proyecto, la inutilidad para el macrismo de una universidad que no sabe para qué podría servirle más que conchabar sus partidarios, la pone en la mira. Lo único que podría demorar el ataque sería una ofrenda de Macri a sus socios radicales, que, si ya no reformistas, al menos la usan para reclutar sus cuadros.

Un toque esquizoide adicional para enfermar a los mendocinos es la reivindicación como “reformistas” de funcionarios de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza. Sí, los mismos que multarían y llevarían presos a los estudiantes si hicieran una décima parte de lo de Córdoba en 1918. Imagine el lector que, en el paroxismo de la locura, ¡multaron a la Escuela Normal porque los chicos festejaron un ratito en la calle!

No existían en 1918, pero seguramente los reformistas aceptarían de buen grado inmiscuirse en lo que hoy son los Institutos de Educación Superior (IES) en nuestra provincia y que canalizan gran parte de la educación post secundaria. Están sufriendo un ataque impiadoso. Justo el año del centenario de la reforma universitaria, Cornejo saca un decreto que restringe su autonomía, banaliza sus autoridades, ajusta y achica el nivel. Para colmo, con una carencia de ideas, con una falta de proyecto, que alarma.

El documento que refleja y sintetiza la Reforma Universitaria es el Manifiesto Liminar.

Invito al lector a visitarlo, a leerlo, a reflexionarlo. Hacer click aquíhttps://www.unc.edu.ar/sobre-la-unc/manifiesto-liminar

Y lo dejo con algunas de sus frases que, estoy seguro, buscará ampliarlas en el original porque es un documento (el Manifiesto) y un hecho (la reforma) sumamente relevante de la historia argentina, sumamente inspirador.

(la reforma) sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes.

Los gastados resortes de la autoridad que emana de la fuerza no se avienen con lo que reclama el sentimiento y el concepto moderno de las universidades.

Se nos acusa ahora de insurrectos en nombre de una orden que no discutimos, pero que nada tiene que hacer con nosotros. Si ello es así, si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho sagrado a la insurrección. Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud. 

Los actos de violencia, de los cuales nos responsabilizamos íntegramente, se cumplían como en el ejercicio de puras ideas. Volteamos lo que representaba un alzamiento anacrónico y lo hicimos para poder levantar siquiera el corazón sobre esas ruinas. Aquellos representan también la medida de nuestra indignación en presencia de la miseria moral, de la simulación y del engaño artero que pretendía filtrarse con las apariencias de la legalidad. 

El sentido moral estaba oscurecido en las clases dirigentes por un fariseísmo tradicional y por una pavorosa indigencia de ideales.

A la burla respondimos con la revolución. 

...haber firmado mil estudiantes sobre el mismo pupitre rectoral, la declaración de la huelga indefinida.

Hicimos entonces una santa revolución y el régimen cayó a nuestros golpes.

Recojamos la lección, compañero de toda América; acaso tenga el sentido de un presagio glorioso.

La juventud universitaria de Córdoba, por intermedio de su Federación, saluda a los compañeros de la América toda y les incita a colaborar en la obra de libertad que inicia.




domingo, 10 de junio de 2018

Constructor de mundos y del mundo




Uno habla poco en redes de su familia por temor a los macristas asesinos, esos que amenazan, extorsionan... esos que expresan simbólicamente, mejor que otros hechos, el terrorismo de estado que asola Argentina.

Hoy lo haré.

Se fue mi viejo.

Fue un tipo valiente, luchador, honesto, inquieto, estudioso, interesado por el mundo.

Un audaz constructor de mundos y del mundo.

No fue militante pero siempre estuvo conteste de las buenas causas y abierto a la sensibilidad altruista.

Quiero que sepan todos, y que sepan también ellos, que para las cosas buenas que vinimos a hacer tenemos ejemplos y raíces.

Por su formación no tendría dudas en la necesidad de juntarse contra los fascistas, contra los que meten palos, contra los milicos cuando se convierten en ejércitos de ocupación.

No merecemos estar sometidos por una manga de garcas criminales. No merecemos la opresión, aunque la vendan por televisión.

Eso me enseñó mi viejo. Creo que hay millones como él que nos señalan la luz al final del túnel: el día que nos saquemos de encima a estos vendepatria.

A Carlos A. Almenara (padre) In Memoriam. (15/06/1945 - 08/06/2018)

sábado, 10 de marzo de 2018

Derechos de la mujer y emancipación


Este 8M cientos de miles de mujeres se manifestaron por reivindicaciones de género.

Por supuesto hay buenas razones para que lo hagan y que los hombres las acompañemos o, como muchas de ellas piden, demos un paso al costado para que el protagonismo sea todo de ellas.

Reflexionar sobre el 8M tiene una enorme complejidad por lo variopinto de la convocatoria, por lo diverso y heterogéneo de los colectivos, por la multiplicidad de demandas, porque supone una mirada prospectiva respecto del grado de representatividad de las que salen en relación al conjunto de las mujeres, o de la población en general, etc.

Hay, sin embargo, un aspecto en que la militancia de género se vuelve analíticamente típica (en sentido weberiano). Representa entonces una cuestión central del pensamiento político.

Esto es, para plantearlo directamente, la militancia sectorial, los movimientos sociales ¿pueden construir una “mayoría democrática”?

La respuesta no es tan simple. Recorre buena parte del pensamiento de la teoría política de modo central o tangencial.

¿Son sumables los reclamos feministas con los campesinos, con los desocupados, con los Derechos Humanos? ¿Incluimos en esa suma los sindicatos? ¿Cómo construir una práctica o un programa común?

Esta es una cuestión que se plantea frecuentemente en varios sistemas políticos. Es recurrente en Estados Unidos. El Partido Demócrata es “el partido de las minorías”. Allí hispanos, afroamericanos, colectivos de género, sindicatos, tienen reflejo mayoritario. Pero el Partido Demócrata no siempre gana las elecciones. Tampoco pierde siempre las elecciones. Por supuesto, si usted hace la suma de todas esa “minorías” suman mucho más de la mitad de la población, por lo que debiera ser imbatible. Y si sumara menos debería ser imposible que gane.

Entonces, la representación política de las demandas sectoriales es contingente a la constitución de mayorías.

¿Nos parece distante la realidad estadounidense? Veamos más cerca. La década gloriosa de Nuestra América, la primera del siglo, tuvo en los movimientos sociales su pilar principal. Esto es aún visible en Bolivia. Evo, referente de los cocaleros, referente de los movimientos sociales, más radicalizado que sus compañeros de otros países, ha podido sostener el proceso hasta hoy con todo el viento y el imperio operando en contra.

Esto es, sólo cuando el reclamo sectorial se radicaliza, estratégicamente, con disciplina, organización, unidad y conciencia puede traducirse en transformaciones estructurales de las sociedades.

Los países que menos profundizaron, hoy viven una regresión a manos de sus oligarquías que da pena y aversión describir. Brasil, Argentina, Ecuador, son muestra de ello.

No alcanza la radicalización si no se suma estrategia y conciencia. Muchos son los ejemplos históricos de cómo fuertes demandas que tuvieron en vilo al mundo salieron “por derecha”, desde el mayo francés a la huelga de los mineros que fortaleció a Tatcher.

Alguien podría plantear que los pliegos de reclamos feministas perfectamente podrían integrarse en el collage posmoderno con que pretenden describirse estos gobiernos de derecha. Tres cosas al respecto:

  1. Estos gobiernos no son modernos ni posmodernos, son conservadores clásicos, filofascistas, con altísima carga de ideologización. Lo que digan para la gilada con sus Durán Barba y publicistas es harina de otro costal. Por lo que no son prescindentes en materia de teoría social.
  2. Desde la perspectiva de los colectivos de género, el corazón de los derechos reclamados está en la igualdad. Ni las brechas salariales, ni la violencia, ni el sometimiento, ni la trata, se solucionan (tanto como se puede hablar de solución cuando se considera una sociedad) si no hay un fuerte cambio cultural, político, social en materia de comprensión de la relación de géneros y en torno a la figura del patriarcado.
  3. Ni es coherente ni es sustentable un reclamo de igualdad de género sin igualdad política, social y económica. ¿Por qué sería justo luchar por la igualdad salarial entre hombres y mujeres mientras se acepta el trabajo esclavo de hombres y mujeres para un empresario capitalista? ¿Cómo podría limitarse el poder de ese empresario capitalista de maltratar a su mujer si se dio por “legítimo” que explote a sus trabajadores?

Da toda la impresión que la dirigencia feminista en Argentina tiene estas cosas muy claras.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El tema del “círculo rojo”*

Mucho se ha hablado del “círculo rojo”. Primero mencionado por Jaime Durán Barba, el asesor comunicacional del hoy presidente, luego por el mismo Macri reiteradamente.

¿A qué se refieren con “círculo rojo”?
Cada palabra de Macri y Durán Barba llevan una meticulosa planificación. No hay que tomar ninguna a la ligera. Cada una constituye un fragmento de una puesta en escena.
Macri (también Durán Barba) revolucionaron en varios sentidos el lenguaje político.
Las democracias modernas siempre contemplaron una apelación a la deliberación. La concepción democrática conllevó algún lugar donde se discutía.
El lugar no fue siempre el mismo. El modelo del ágora ateniense era, precisamente, el de la Asamblea en que todos (los ciudadanos) participaban. En las democracias decimonónicas predominaban lo que Bernard Manin denomina “partidos de notables”, caudillos o referentes con amplia capacidad de maniobra individual, que discutían (acordaban o no), normalmente en Parlamentos. Los partidos de masas modificaron los debates parlamentarios. Ahora no eran los legisladores los que expresaban pareceres individuales, sino que las argumentaciones parlamentarias expresaban la posición del bloque partidario. En la sociedad también las discusiones públicas eran organizadas según las referencias partidarias. Los legisladores actuaban con disciplina al partido. Las negociaciones las lideraban los jefes partidarios. Las “democracias de audiencias” (Manin) retornan a un escenario de disciplinas partidarias difusas y la deliberación tiene como ámbito privilegiado la televisión. Las intervenciones parlamentarias también tienen son utilizadas para la difusión mediática.
Sea en el Parlamento, sea en la discusión entre partidos, sea en un set televisivo, durante los últimos doscientos años hemos considerado que la democracia supone algún lugar donde se exponen argumentos, se intenta persuadir.
Macri anula todo eso. Con Macri estalla el lenguaje. No es que Macri mienta, que sería algo imputable a miles de candidatos, es que no dice una sola verdad. No intentamos aquí demostrar que Macri miente, para lo que bastaría recordar sus promesas de campaña, Fútbol para Todos, eliminación de impuesto a las ganancias, etc. Macri miente alevosamente pero ésa no es su especificidad.
En realidad, Macri, nos introduce en un nuevo estado de situación. Cada palabra dicha en cualquier tribuna, desde un discurso en el Congreso a una entrevista, representa un engaño. Estalló el argumento, explotó la idea misma de la deliberación. La idea de que una oposición, un debate, entre argumentos que buscan racionalidad y disputan la persuasión del auditorio sobre esta base, la racional, ya no va más.
Por supuesto, obturar la deliberación es una pérdida más a la democracia argentina. Implica, en el fondo, cercenar la democracia. Probar la degradación de la democracia tampoco es objeto de esta nota y hay hechos materiales lo suficientemente potentes que hablan por sí mismos: asesinatos políticos de las fuerzas de seguridad, presos políticos, jueces expulsados, macartismo mediático, causas judiciales armadas...
Decimos: Macri miente. Y miente, aunque en realidad no es exactamente la idea que tenemos de mentir. En realidad, no es que miente exactamente, es que engaña, es que cada palabra contiene un ardid, que hace pensar al receptor que entendió cuando en realidad lo que entendió está lejos del sentido de la comunicación.
Veamos un caso: trabajo de calidad.
“Trabajo de calidad”, a Macri le encanta repetir esta frase. ¿Qué entendemos los argentinos por “trabajo de calidad”?
Generalmente pensamos en alguien que trabaja en blanco, registrado, que goza de derechos del Convenio colectivo de su gremio, cuyo empleador paga las cargas sociales y jubilatorias.
Cuando Macri habla de “trabajo de calidad” habla de trabajo productivo. Refiere a que el producto del trabajo es mayor al insumo requerido al empresario. Es decir (esto es algo que Macri jamás diría con estas palabras) trabajo de calidad es el que genera plusvalor al empresario. Este sentido se puede verificar en cada una de las intervenciones en que Macri ha usado la expresión. Y son muchas.
¿Es esto una mentira? Desde ya que sí, pero es más. Es un engaño consciente. Apelar a la evocación “social” de “trabajo de calidad” para contrabandear un concepto equívoco. Por eso Macri insiste en el “cambio cultural”, y es muy cierto que lo impulsa. Ese cambio consistirá en desnaturalizar el hecho de que el trabajador debe estar protegido por la ley y el estado para naturalizar que el trabajador tiene que estar sujeto a demostrar que resulta útil al empresario.
¿Por qué Macri puede hacer estallar la deliberación racional?
La respuesta a esto, como a muchos otros interrogantes, es para nosotros muy clara: Macri es presidente porque existe Magnetto.
Es decir, sin el complot mediático desatado sería imposible convalidar semejante estafa. Sin un blindaje de la magnitud del que le brindan no sería viable sostener la trampa.
Lo anterior no supone subestimar a Macri y su equipo comunicacional que ha demostrado una solvencia tan vasta como su carencia de ética.
De parte del emisor Macri puede hacer estallar la comunicación racional porque la reemplaza con apelaciones emocionales. Los globos, palabras que disparan asociaciones, las expresiones gestuales, todas remiten a significados que no deben interpretarse desde “la razón”.
Es muy claro Durán Barba cuando dice que él, para analizar el discurso de un candidato, baja el volumen del televisor.
El debate de los macristas sigue, entonces, aquella batería de consejos que Durán supo darle a Federico Sturzzenegger y éste dejó grabados. Mirá acá:
https://www.youtube.com/watch?v=GMZ8Rn5R9vQ
Es muy ilustrativo revisar ese video que nos permite entender cómo fue y sigue siendo escamoteada la deliberación, y cómo éso es negar la democracia.
¿Y el círculo rojo?
Dicho todo lo anterior podemos entrar ahora al asunto del “círculo rojo”.
El círculo rojo, generalmente mencionado con desdén por los macristas, es otro ejemplo de concepto ambiguo, equívoco.
Por supuesto hace referencia a la élite del poder. Pero no es lo que podemos pensar.
Está claro que Macri y los suyos son el poder. Que su gobierno es el gobierno más elitista en sentido económico seguramente desde los años ’30 del siglo pasado, al menos.
“Círculo rojo” es el mensaje cifrado, en código, para que su gente no le pida al macrismo una arena de discusión racional.
Son “su” gobierno. Son el gobierno de la Sociedad Rural, de Techint, de las multinacionales y los bancos. Son “su” gobierno. Al gobierno le enoja mucho que además que son “su” gobierno le hagan recitar “sus” discursos. Necesitan libertad para moverse en el relato emocional. En el que las palabras pierden su significado para ser remplazado por evocaciones.
Eso es, a nuestro entender, “círculo rojo” en neolenguaje macrista.
*Publicada originalmente en Voces de Inclusión. Link.

domingo, 8 de octubre de 2017

Pobreza material y de ideas


Distribuir la riqueza requiere primero crearla” Alfredo Cornejo 02/10/2017*

La afirmación del encabezado es falsa. En Argentina múltiplemente falsa.

Los proyectos económicos de concentración no han mostrado mayor aptitud para hacer crecer la economía que los más equitativos. Es decir, no es cierto que donde la gente pasó hambre o privaciones hubo una acumulación y un crecimiento mayor que donde no.

De hecho, lo que los cientistas políticos llaman “los 30 dorados”, los años posteriores a la II Guerra Mundial, fueron de alto crecimiento, al tiempo que aumentaban derechos, salario real y protección del trabajador. Fue el esplendor del “Estado de Bienestar”.

En nuestro país, la afirmación es doblemente falaz. Nunca hubo redistribución de la riqueza. Es decir, cada vez que acumuló la élite oligárquica, la riqueza fugó, jamás se distribuyó. Lo único que esos grupos han distribuido es deuda externa de sus empresas que, socializadas por Cavallo hemos pagado los argentinos. Incluso deuda del Grupo Macri, cuyo heredero cierra el círculo pagando a Paul Singer y otros fondos buitres en condiciones indignas.

Ah, y también han distribuido crisis cíclicas, como la del “corralito”.

En Argentina nunca hubo distribución de la riqueza. Hubo, en interregnos populares, creación más equitativa de riqueza, no distribución de riqueza ya creada. Hubo, bajo ese tipo de gobiernos, resguardo y avance en los derechos, protección al trabajador, seguridad social, educación gratuita, salud universal... Y cuando hubo todo eso se creció más que cuando no hubo.

La frase de Cornejo no es nueva, fue la insignia de la década menemista. En general es una de las preferidas de los neoliberales. En el fondo, como casi toda la teoría económica ortodoxa, no es más que una excusa mentirosa para presentar como justo que unos pocos se queden con casi todas las cosas mientras las mayorías apenas subsisten.

Aunque, en realidad, quizás debemos mirar bajo una nueva luz la frase Cornejo. Como ocurre con cada una de las frases de Macri. No hay una sola que sea verdad. Muchas tampoco son necesariamente mentira, es la inversión del significado que le conocíamos previamente a las palabras.

Si así fuera, ahora se estaría re-distribuyendo entre los amigos de Macri riqueza que fue creada por los argentinos durante los doce años previos.

Ahí sí se produciría el ciclo: creación de riqueza con inclusión social al término del cual una minoría oligárquica se apropia, se re-distribuye a sí misma, la riqueza nacional.

jueves, 6 de abril de 2017

Goce tanático



Miro una cobertura fotográfica detallada de la represión en Ruta Panamericana el día del paro nacional en Infobae. Link aquí.

Las fotos son extraordinarias, de una definición profesional. Nos permiten sentir, gozar con imágenes más nítidas que la experiencia propia.

¿Quién hizo antes fotos de ese tipo?

Son las fotos típicas de la farándula en revistas como Caras u otras análogas. O fotos de espectáculos deportivos. Fotos sensibles, que te trasladan, que te hacen disfrutar de la imagen mejor que si hubieras estado allí. Fotos que, si son impresas, invitan a tocarlas y recorrerlas.

Uno podría decir que cualquier periodista gráfico debe cubrir del mejor modo y con la mayor calidad posible el hecho que relata. Por supuesto, pero no creo que sea éste el caso.

Infobae es uno de los medios escogidos para representar el corazón del proyecto que encabeza Macri. A pesar de lo brutal tiene cierta sofisticación en la propuesta.

Esas imágenes reflejan la promesa que los hace saltar de alegría. La vuelta de la Argentina represiva. Los palos. Los gases. Las detenciones. Los patrulleros. Los camiones hidrantes. Los escudos. Y más palos.

El placer que da a los lectores de Caras la foto de la mansión del famoso, el que da a los “fierreros” la imagen de alta resolución de un auto de Fórmula 1… un placer similar otorga a ciertos lectores de Infobae la foto del camión hidrante en acción.

Es el goce de la nueva promesa macrista. Sin máscaras (sólo las antigases imprescindibles) se manifiestan como el gobierno de la represión.

El primer desafío político es impugnar de modo radical ese goce. No se puede pedir que maten al prójimo y hacerlo en nombre del estado. Ya lo conocemos. Se llama terrorismo de estado, lo vivimos durante la dictadura y hoy padecemos su reconstrucción simbólica.

El segundo desafío político es evitar que el complot salvaje que nos gobierna pase al acto.

sábado, 1 de abril de 2017

Crónica de un asesinato anunciado



Después de las marchas del 6, 7 y 8 de marzo los medios macristas se dedicaron con fruición a machacar con estigmatizaciones e incitaciones al delito contra los piquetes.

Podríamos utilizar decenas de ejemplos que demuestran lo que afirmamos, elegimos tapas de Clarín de los últimos quince días.





Claro que aquí sólo se muestra la tapa de un diario. Hay que sumar los cientos, miles, de minutos de radio y televisión de violencia gratuita y estímulo a la locura colectiva sobre el mismo tema por los medios hegemónicos.

La conclusión lógica:



El sistema de formación de terroristas de la derecha argentina encontró el desequilibrado que estaba dispuesto a llevar al acto lo que decenas de “periodistas” mercenarios le decían que se debía hacer con los piqueteros.

¿Hasta cuándo Magnetto y compañía seguirán enloqueciendo y matando argentinos?

Foto: La Nación.