domingo, 31 de mayo de 2015
Comunicación, geopolítica y derecho internacional
No sorprende a quien siga estas columnas el acento en la comunicación social. La considero un escenario central de la disputa política y semiótica del presente. Mi criterio podría ser fácilmente descartado, pero seguramente habrá que tener más precauciones a la hora de ignorar una opinión como la del presidente ruso, Vladímir Putin.
Putin sospecha que Estados Unidos “armó” la presentación del escándalo de corrupción en la FIFA para discutir el mundial Rusia 2018.
http://actualidad.rt.com/actualidad/175993-putin-fifa-eeuu-metodos-snowden-assange
En la apreciación del presidente ruso va de suyo que las agencias y periodistas occidentales son partícipes de una versión al menos “ingenua” o “parcial” si no totalmente manipuladora.
No es la primera consideración en este sentido. Entre muchas otras el viernes 29 de mayo se publicaban nuevas declaraciones del canciller ruso, Sergei Lavrov, sobre los modos en que el periodismo trata la situación ucraniana.
http://actualidad.rt.com/actualidad/176144-lavrov-entrevista-ucrania-eeuu-rusia
Ya antes Lavrov había señalado las implicancias entre los investigadores de la caída del vuelo de Malaysia Airlines y las versiones de los medios de comunicación occidentales. En un circuito bien conocido en estas latitudes, el canciller denunciaba que las investigaciones no seguían un protocolo sino que tomaban “como prueba” lo que decían los medios.
La sola existencia de la señal de noticias Russia Today es una señal adicional de cómo la comunicación social impregna todas las disputas actuales.
Rusia y China, principalmente, plantean un desafío a la hegemonía imperial estadounidense.
Entrevistado para Temprano para Imposibles, programa radial de Nacional Mendoza, Alberto Nadra, ex dirigente del comunismo argentino y ensayista, afirma categóricamente que hay que descartar cualquier asimilación histórica: “Rusia es un país capitalista, es cierto que cuestiona la hegemonía estadounidense, que tiene sus intereses diferentes, pero es en función de ellos que opera. No tiene ningún parecido a la solidaridad que tuvo la vieja Unión Soviética, que ayudó, concretamente a Cuba y a todos los países que luchaban por su liberación en un caso único en la historia humana”.
https://soundcloud.com/carlosalmenara/temprano-30-5-15
Sea o no comparable la actitud de Rusia a la de la URSS, más de un analista ve el regreso de tensiones muy parecidas a las de la guerra fría. Siria y, sobre todo, Ucrania, forman parte de una escalada contra Rusia que incluye despliegue y maniobras de la OTAN a lo largo de toda la extensa frontera rusa. Las sanciones a Rusia, la baja del precio del petróleo, la política sobre el Estado Islámico, manifiestan un Departamento de Estado “ocupado” en la cuestión rusa.
De las declaraciones de Putin y Lavrov se deduce claramente que ellos incluyen en el ataque la información que aparece en las agencias de prensa occidentales.
Tienen buenas razones para hacerlo.
Desde 2003 cuando un tanque estadounidense que apuntaba hacia el frente, hacia las tropas de Sadam Hussein en Bagdad, dio media vuelta, apuntó y disparó un brutal cañonazo al Hotel Palestina, desde el que periodistas occidentales cubrían el conflicto, el modo de reportar sobre la guerra cambió.
Los tres reporteros muertos fueron el aviso de que no se permitirían más corresponsales de guerra independientes.
https://www.youtube.com/watch?v=9AQkVVnfm9E
Hoy toda la información proveniente de los conflictos es procesada por los “estados mayores”. Estados Unidos es vanguardia de esta manipulación aunque tiene “contratistas”.
Catar, siempre dispuesto a involucrarse en los conflictos del mundo árabe, ofreció locación, actores y financiamiento para la una producción muy especial. Se trató de una falsa toma de la Plaza Verde de Trípoli. Esta supuesta caída del Trípoli bajo mando de Khadafi produjo una deserción en las filas del jefe libio que derivó en la verdadera toma de Trípoli.
https://www.youtube.com/watch?v=URizK4vmxsc
No es casual entonces que parte importante de la disputa hegemónica pase por la posibilidad de difundir el discurso propio. Russia Today, disponible en el Canal 25.5 de TDA, es un contrapeso necesario para cadenas como CNN que ya han demostrado que disputan una guerra contra la verdad.
El problema de la manipulación de la información alcanza escala global. Estados Unidos está en conflicto contra el mundo y sabemos que cuando pelean no se andan con chiquitas.
Así, la angustia que produce tener que desmentir todos los días las “noticias” de los medios hegemónicos, día tras día, mentira tras mentira, encuentra parcial sosiego al entender que es una de las dimensiones principales de la lucha actual por un mundo más humano.
En Argentina tiene particularidades. La perversidad y tamaño del grupo Clarín convierte el asunto en un problema semiótico sin escapatoria para vastos sectores de la población. Igualmente, la cuestión está presente en todos lados.
El Debate Abierto realizado en la Sala Elina Alba de la Ciudad de Mendoza el jueves 28 de mayo abordó precisamente estos problemas. DebateMendoza, La 5ta Pata, Proyectario, Radio Nacional, Radio Libertador, como medios alternativos o públicos dieron testimonio de las búsquedas de la construcción de otros relatos. Quedó claro que este tipo de medios no compite entre sí sino, al contrario, todos ellos compiten juntos contra una comunicación alienante de la vida, las culturas, las identidades y la paz.
Una manifestación de la esquizofrenia de la comunicación hegemónica se aprecia en el súbito acompañamiento a la marcha con la consigna #NiUnaMenos en contra de los femicidios. Los mismos medios que cargan con la responsabilidad principal de la reproducción de una cultura machista y violenta, de repente, como siempre, deshistorizan y descontextualizan apareciendo como “la voz ciudadana”.
El problema de la comunicación social manipulada y su uso geopolítico seguirán seguramente por un largo tiempo ocupando lugares centrales de la discusión mundial. Me pregunto si estos escenarios no derivarán en una reconfiguración de las instituciones del derecho internacional que paulatinamente se fueron creando.
En definitiva, el de la comunicación es uno de los grandes desafíos epocales, un tema sobre el que siempre rondamos aquí, un tema que abordamos el jueves en Debate Abierto. Un tema que seguiremos tratando en nuevos debates.
A participar...
viernes, 29 de mayo de 2015
sábado, 16 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
martes, 5 de mayo de 2015
jueves, 9 de abril de 2015
Treinta y tres años
El jueves dos de abril se cumplieron treinta y tres años del desembarco en Malvinas.
Nunca está de más volver a expresar el recuerdo a los caídos y el reconocimiento a los soldados que combatieron con valentía y esfuerzo. Tampoco huelga señalar que la cúpula de la dictadura utilizó los sentimientos patrióticos para implementar una maniobra política de perpetuación.
Coetáneamente transcurría otro proceso vinculado. Héctor Magnetto daba su propio golpe.
“El 12 de enero (de 1982), la Directora bajó a la Redacción con un vestido de cebra. Se plantó frente a un micrófono de pared. La escultura de su esposo le sacaba una cabeza. Sin leer una línea, pronunció el discurso más importante desde la muerte de Noble:
‘El diario está abierto a todas las expresiones del pensamiento nacional, es amigo de todas y no tiene amigos privilegiados’.
Sin nombrarlos, echaba de Clarín a Frigerio y su grupo político después de veinticinco años de amistad y trece de participación en el destino de la empresa.
...
El principal ghost-writer del discurso, Morales Solá, propuso usar ‘amigos privilegiados’ en tres tormentas de ideas de las que participaron Cytrynblum, Magnetto y la Directora.
...
En la edición del 7 de febrero de 1982, Clarín anunció cambios en el directorio de la empresa... Héctor Magnetto conservaba el cargo de gerente general pero sumaba el de vicepresidente. José Aranda se integraba al directorio.
Un día más tarde la Directora, acompañada por Héctor Magnetto y José Aranda, visitó la Casa Rosada. Pudo contarle las novedades a Galtieri en su despacho. La tapa de Clarín de esa mañana mostraba buena voluntad.”
La larga cita corresponde a Clarín, el gran diario argentino. Una historia, de Martín Sivak.
Según Horacio Verbitsky en el documental, Clarín, un invento argentino, la razón por la que Magnetto daba un golpe a su viejo partido, el Movimiento de Integración y Desarrollo y a su mentor, Rogelio Frigerio que lo hizo entrar al diario con el principal antecedente de ser el contador del MID de La Plata, era una nueva alianza. No era Ernestina que soltaba amarras partidarias para cultivar el “periodismo independiente” como decían ya en aquellos años sino que se despegaban para bancar a Galtieri.
La tapa del 3 de abril era contundente: Euforia popular por la recuperación de Las Malvinas a página completa ilustrada con una foto de Galtieri ovacionado por una multitud. Una cobertura absolutamente festiva, cómplice y parte de la operación política de perpetuación de la dictadura.
Cuando en 1945 Roberto Noble fundó el diario Clarín, lo planteó como un proyecto político. Nunca dejó de serlo. Durante 1982 se orientó a custodiar a Galtieri.
Hoy este grupo económico, con muchos de los mismos actores sigue siendo el principal obstáculo a la democracia.
¡Cuánto hubiéramos ganado si en lugar de encubrir los horrores de la dictadura y la maniobra de Galtieri, este diario hubiese dicho la verdad!
Hoy el grupo, con mucho más poder que entonces, no deja pasar un día sin operar contra la estabilidad democrática. Hoy te bombardean con corrupción, con desastres y desesperanzas por doquier. A su servicio un séquito de políticos, de jueces, de sindicalistas.
Manchado con sangre, ese proyecto sigue operando a full, y, si mirás bien, con los mismos valores genocidas que lo llevó a ser cómplice civil de la dictadura.
Nunca está de más volver a expresar el recuerdo a los caídos y el reconocimiento a los soldados que combatieron con valentía y esfuerzo. Tampoco huelga señalar que la cúpula de la dictadura utilizó los sentimientos patrióticos para implementar una maniobra política de perpetuación.
Coetáneamente transcurría otro proceso vinculado. Héctor Magnetto daba su propio golpe.
“El 12 de enero (de 1982), la Directora bajó a la Redacción con un vestido de cebra. Se plantó frente a un micrófono de pared. La escultura de su esposo le sacaba una cabeza. Sin leer una línea, pronunció el discurso más importante desde la muerte de Noble:
‘El diario está abierto a todas las expresiones del pensamiento nacional, es amigo de todas y no tiene amigos privilegiados’.
Sin nombrarlos, echaba de Clarín a Frigerio y su grupo político después de veinticinco años de amistad y trece de participación en el destino de la empresa.
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El principal ghost-writer del discurso, Morales Solá, propuso usar ‘amigos privilegiados’ en tres tormentas de ideas de las que participaron Cytrynblum, Magnetto y la Directora.
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En la edición del 7 de febrero de 1982, Clarín anunció cambios en el directorio de la empresa... Héctor Magnetto conservaba el cargo de gerente general pero sumaba el de vicepresidente. José Aranda se integraba al directorio.
Un día más tarde la Directora, acompañada por Héctor Magnetto y José Aranda, visitó la Casa Rosada. Pudo contarle las novedades a Galtieri en su despacho. La tapa de Clarín de esa mañana mostraba buena voluntad.”
La larga cita corresponde a Clarín, el gran diario argentino. Una historia, de Martín Sivak.
Según Horacio Verbitsky en el documental, Clarín, un invento argentino, la razón por la que Magnetto daba un golpe a su viejo partido, el Movimiento de Integración y Desarrollo y a su mentor, Rogelio Frigerio que lo hizo entrar al diario con el principal antecedente de ser el contador del MID de La Plata, era una nueva alianza. No era Ernestina que soltaba amarras partidarias para cultivar el “periodismo independiente” como decían ya en aquellos años sino que se despegaban para bancar a Galtieri.
La tapa del 3 de abril era contundente: Euforia popular por la recuperación de Las Malvinas a página completa ilustrada con una foto de Galtieri ovacionado por una multitud. Una cobertura absolutamente festiva, cómplice y parte de la operación política de perpetuación de la dictadura.
Cuando en 1945 Roberto Noble fundó el diario Clarín, lo planteó como un proyecto político. Nunca dejó de serlo. Durante 1982 se orientó a custodiar a Galtieri.
Hoy este grupo económico, con muchos de los mismos actores sigue siendo el principal obstáculo a la democracia.
¡Cuánto hubiéramos ganado si en lugar de encubrir los horrores de la dictadura y la maniobra de Galtieri, este diario hubiese dicho la verdad!
Hoy el grupo, con mucho más poder que entonces, no deja pasar un día sin operar contra la estabilidad democrática. Hoy te bombardean con corrupción, con desastres y desesperanzas por doquier. A su servicio un séquito de políticos, de jueces, de sindicalistas.
Manchado con sangre, ese proyecto sigue operando a full, y, si mirás bien, con los mismos valores genocidas que lo llevó a ser cómplice civil de la dictadura.
lunes, 2 de marzo de 2015
Un fallo que reorienta la mirada
El fallo de Rafecas desestimando in limine la denuncia de Pollicita y, previamente, de Nisman, pone las cosas en su lugar. Ratifica los puntos que hemos comentado largamente y sigue el sendero de juristas de prestigio que ya habían advertido su inconsistencia.
Ratifica, además, que la situación política del oficialismo en el momento de la muerte de Nisman era de fortaleza y no de debilidad como se pretendió hacer creer. El oficialismo enfrentaría el lunes posterior al deceso una denuncia endeble con la que se haría un pic-nic a la hora de discutir en el Congreso.
El obsceno trabajo mediático de vincular al gobierno nacional con la muerte del fiscal merece ser analizado. Con insinuaciones, medias lenguas, sí pero no, no pero sí, contradicciones flagrantes y en ocasiones con acusaciones directas se pretendió que desde el gobierno nacional emanaba la responsabilidad de la muerte. Como no tenían un solo indicio, cuando se veían descolocados, aducían que el gobierno era responsable de cuidarlo, equiparando una eventual negligencia de un custodio con un crimen, custodios que, para colmo, hacían lo que les decía Nisman. Infamias insólitas, sólo asimilables al nivel de veneno que destilan los medios hegemónicos.
La desmentida siempre es compleja porque uno se queda pensando si no da entidad a lo que desmiente, pero aquí no hay alternativa. Podemos sostener entonces que si había un interesado en cuidar al fiscal, a quien rebatirían fácilmente, era el gobierno. Este es un argumento cierto y sirve a la lógica, lo que no es cierto y no hay ningún aval histórico para pensarlo es que el gobierno pudiera apelar a métodos asesinos. Es decir, tampoco puede derivarse que si la denuncia sí tuviera carnadura el gobierno hubiera apelado a semejantes métodos. Nada habilita una grosería semejante. Y esta cuestión no es menor, porque el gobierno nacional enarbola la ampliación de derechos cívicos y derechos humanos como genuinas banderas de este tiempo, pero que son a la vez pisos mejores para la convivencia de los argentinos. Cuando el lenguaje mediático circula por estos pasadizos también está forzando la vuelta de un ideario en que la muerte forma parte de la disputa política.
Ello no es nuevo para varios actores que forman parte del tablero.
Patricia Bullrich y Laura Alonso disputan por convertirse en la Corina Machado argentina, esto es, las diputadas financiadas desde Estados Unidos y por los fondos buitre, líderes del golpismo. Y como ya se vio en Venezuela la violencia es el recurso al que apelan. Esas dos diputadas precisamente son las que registraron llamados con el fiscal, muchísimos llamados, sus últimas horas de vida. En el caso de Alonso se demostró que mintió de modo flagrante diciendo en una ocasión, luego de la muerte, “no sé más que lo que dicen los medios” y varios días después, de modo melodramático, “el fiscal me miró a los ojos y me dijo ‘Cristina ordenó todo’”. Una farsa indigerible y de mal gusto cuyo vínculo con la muerte debe establecerse.
El grupo Clarín que desde 2008 imagina un cambio de gobierno de mano de la destitución cacerola. Clarín no tiene vínculos con la dictadura, Clarín “es” la dictadura. Si se recorren los años de plomo es clarísimo el rol de ideólogo que jugó ese grupo y su grado de involucramiento con delitos de lesa humanidad como se ve en el robo de Papel Prensa. Nisman hizo un intenso raid televisivo por todos los medios de Clarín y mostró vínculos promiscuos con periodistas del grupo como Lanata o Levinas. Hay que indagar cómo se relaciona esta hiperactividad mediática con la muerte del fiscal. Un aparte merece otro intenso raid por los medios de Clarín: el que realizó Strassera justo antes de su muerte, un hombre con una salud débil para quien Magnetto no tuvo contemplaciones en sacarle hasta la última diatriba contra Cristina. Una prueba más de la ética del grupo.
La embajada estadounidense. Noah Mamet, nuevo embajador, presente en el sepelio de Nisman, aclamado cual nuevo Braden, bien podría responder por qué la embajada interviene en asuntos internos del país y tal como describen los verídicos cables de Weakyleaks, por qué daba instrucciones, órdenes en verdad, a Nisman sobre qué hacer con la causa AMIA.
Las representaciones oficiales del gobierno israelí. Lamentablemente la derecha judía avanzó mucho en los organismos comunitarios y estos representantes priorizan los objetivos de la derecha gobernante en Israel antes que los intereses del pueblo judío argentino. Tan crueles son que pretenden negar verdad a las propias víctimas del atentado a fin de señalar a Irán como responsable, sin pruebas, y porque supuestamente le conviene a Israel.
Los agentes de inteligencia desplazados desde diciembre. Ahora nos enteramos que durante más de dos años en lugar de investigar qué pasó en la AMIA, Nisman y los agentes de inteligencia con que trabajaba operaban contra la presidenta. Es poco creíble que los servicios estadounidenses e israelíes no supieran de ello. Es fácil deducir que a partir de la promiscua relación entre los fondos negros de la SIDE y sectores de la justicia federal, buena parte de las causas contra miembros del gobierno nacional tengan un origen de este tipo.
Sectores de lo que la presidenta llamó “el partido judicial”. Se mezclan allí motivaciones diversas que van desde el resguardo de privilegios, motivos ideológicos, acomodaticios hasta el manejo vergonzante de las aspiraciones presidenciales del titular de la Corte Suprema.
Este tablero muestra un conjunto de actores hostiles a una democracia verdadera, que impide el juego del debate democrático de modelos políticos sustituyéndolo por golpes de mano, golpes de efecto que obturan el pensamiento.
El fallo de Rafecas ratifica que la muerte de Nisman es la punta del iceberg de un complot. ¿Estarán los miembros de la justicia implicados en su esclarecimiento en condiciones de echar luz sobre algo tan importante para los argentinos?
Ratifica, además, que la situación política del oficialismo en el momento de la muerte de Nisman era de fortaleza y no de debilidad como se pretendió hacer creer. El oficialismo enfrentaría el lunes posterior al deceso una denuncia endeble con la que se haría un pic-nic a la hora de discutir en el Congreso.
El obsceno trabajo mediático de vincular al gobierno nacional con la muerte del fiscal merece ser analizado. Con insinuaciones, medias lenguas, sí pero no, no pero sí, contradicciones flagrantes y en ocasiones con acusaciones directas se pretendió que desde el gobierno nacional emanaba la responsabilidad de la muerte. Como no tenían un solo indicio, cuando se veían descolocados, aducían que el gobierno era responsable de cuidarlo, equiparando una eventual negligencia de un custodio con un crimen, custodios que, para colmo, hacían lo que les decía Nisman. Infamias insólitas, sólo asimilables al nivel de veneno que destilan los medios hegemónicos.
La desmentida siempre es compleja porque uno se queda pensando si no da entidad a lo que desmiente, pero aquí no hay alternativa. Podemos sostener entonces que si había un interesado en cuidar al fiscal, a quien rebatirían fácilmente, era el gobierno. Este es un argumento cierto y sirve a la lógica, lo que no es cierto y no hay ningún aval histórico para pensarlo es que el gobierno pudiera apelar a métodos asesinos. Es decir, tampoco puede derivarse que si la denuncia sí tuviera carnadura el gobierno hubiera apelado a semejantes métodos. Nada habilita una grosería semejante. Y esta cuestión no es menor, porque el gobierno nacional enarbola la ampliación de derechos cívicos y derechos humanos como genuinas banderas de este tiempo, pero que son a la vez pisos mejores para la convivencia de los argentinos. Cuando el lenguaje mediático circula por estos pasadizos también está forzando la vuelta de un ideario en que la muerte forma parte de la disputa política.
Ello no es nuevo para varios actores que forman parte del tablero.
Patricia Bullrich y Laura Alonso disputan por convertirse en la Corina Machado argentina, esto es, las diputadas financiadas desde Estados Unidos y por los fondos buitre, líderes del golpismo. Y como ya se vio en Venezuela la violencia es el recurso al que apelan. Esas dos diputadas precisamente son las que registraron llamados con el fiscal, muchísimos llamados, sus últimas horas de vida. En el caso de Alonso se demostró que mintió de modo flagrante diciendo en una ocasión, luego de la muerte, “no sé más que lo que dicen los medios” y varios días después, de modo melodramático, “el fiscal me miró a los ojos y me dijo ‘Cristina ordenó todo’”. Una farsa indigerible y de mal gusto cuyo vínculo con la muerte debe establecerse.
El grupo Clarín que desde 2008 imagina un cambio de gobierno de mano de la destitución cacerola. Clarín no tiene vínculos con la dictadura, Clarín “es” la dictadura. Si se recorren los años de plomo es clarísimo el rol de ideólogo que jugó ese grupo y su grado de involucramiento con delitos de lesa humanidad como se ve en el robo de Papel Prensa. Nisman hizo un intenso raid televisivo por todos los medios de Clarín y mostró vínculos promiscuos con periodistas del grupo como Lanata o Levinas. Hay que indagar cómo se relaciona esta hiperactividad mediática con la muerte del fiscal. Un aparte merece otro intenso raid por los medios de Clarín: el que realizó Strassera justo antes de su muerte, un hombre con una salud débil para quien Magnetto no tuvo contemplaciones en sacarle hasta la última diatriba contra Cristina. Una prueba más de la ética del grupo.
La embajada estadounidense. Noah Mamet, nuevo embajador, presente en el sepelio de Nisman, aclamado cual nuevo Braden, bien podría responder por qué la embajada interviene en asuntos internos del país y tal como describen los verídicos cables de Weakyleaks, por qué daba instrucciones, órdenes en verdad, a Nisman sobre qué hacer con la causa AMIA.
Las representaciones oficiales del gobierno israelí. Lamentablemente la derecha judía avanzó mucho en los organismos comunitarios y estos representantes priorizan los objetivos de la derecha gobernante en Israel antes que los intereses del pueblo judío argentino. Tan crueles son que pretenden negar verdad a las propias víctimas del atentado a fin de señalar a Irán como responsable, sin pruebas, y porque supuestamente le conviene a Israel.
Los agentes de inteligencia desplazados desde diciembre. Ahora nos enteramos que durante más de dos años en lugar de investigar qué pasó en la AMIA, Nisman y los agentes de inteligencia con que trabajaba operaban contra la presidenta. Es poco creíble que los servicios estadounidenses e israelíes no supieran de ello. Es fácil deducir que a partir de la promiscua relación entre los fondos negros de la SIDE y sectores de la justicia federal, buena parte de las causas contra miembros del gobierno nacional tengan un origen de este tipo.
Sectores de lo que la presidenta llamó “el partido judicial”. Se mezclan allí motivaciones diversas que van desde el resguardo de privilegios, motivos ideológicos, acomodaticios hasta el manejo vergonzante de las aspiraciones presidenciales del titular de la Corte Suprema.
Este tablero muestra un conjunto de actores hostiles a una democracia verdadera, que impide el juego del debate democrático de modelos políticos sustituyéndolo por golpes de mano, golpes de efecto que obturan el pensamiento.
El fallo de Rafecas ratifica que la muerte de Nisman es la punta del iceberg de un complot. ¿Estarán los miembros de la justicia implicados en su esclarecimiento en condiciones de echar luz sobre algo tan importante para los argentinos?
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