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martes, 27 de enero de 2026

Los valores de Occidente

 


Por Carlos Almenara

El 21 de enero, Milei habló en la conferencia que anualmente se realiza en Davos, un lugar al que accede como presidente pero perora como si fuera catedrático, o, más ajustadamente, predicador, teócrata.

La diferencia no es baladí. Los criterios de verdad que se usarán para ponderar los distintos campos (en el sentido de P. Bourdieu) no son iguales. Es de esperar que un presidente exponga un diagnóstico a partir del que formula un plan sobre el que intenta persuadir a la audiencia de su plausibilidad y conveniencia, un catedrático debería tener el canon del método científico (o métodos científicos en plural) que remiten a la provisoriedad de las teorías y a la apertura a la falsación/refutación en contraste con la realidad (aporte de un austríaco al que Milei hace poco tributo, K. Popper). El predicador trae la palabra de dios. Supongo que vale también para la palabra del diablo. Con ella no se puede discutir. Es dogma, no admite discusión. Corresponde a una dimensión del conocimiento abismalmente distanciada de la ciencia. Como la evidencia indica, es imposible una discusión con Milei, precisamente, porque ubica su relato en el territorio religioso, una profesión de fe.

Tenemos  nuestras creencias y dogmas, uno de ellos es la máxima que “al fascismo se lo combate”, la convicción de los partisanos que a mediados del Siglo XX liberaron al mundo de los Mussolini, pero aún así pensamos que es posible, también, discutir a Milei desde la lógica y la razón. No para convencerlo a él sino para reafirmar nuestros argumentos y apegarnos a la verdad.

El discurso de Milei en Davos pretendió dar un catecismo al auditorio acerca de la superioridad moral de Occidente y del capitalismo. Digamos, para comenzar, que Milei es un mentiroso. Esto es fácil probarlo a partir del hiato entre sus dichos y actos o en sus dichos contradictorios. Su ministro Caputo pasó de “se fumó U$S 15.000 Millones de dólares en tres meses” al “mejor ministro de la historia”, “antes de aumentar impuestos me corto una mano”, siendo que aumentó Ganancias, IVA y combustibles. O “no hago negocio con comunistas”, también otra convicción moral dejada de lado para mendigar a China que mantenga el swap de monedas. Peor que esto, a nuestros fines, es la manipulación de conceptos. Milei puede decir que el fascismo es socialista, lo que constituye un disparate atroz, tanto como la cifra de muertos que le adjudica con absoluta mendacidad.

Vamos al corazón del argumento, en el que mezcla mal a Maquiavelo. Lo que produce riqueza es bueno, es éticamente bueno, y la riqueza la producen los monopolios, por lo tanto las corporaciones monopólicas son productivas y buenas éticamente, y, entonces, “los políticos deben dejar de fastidiar a quienes están haciendo un mundo mejor”. Un bolazo terrible y dañino.

Aplica Milei una de sus especialidades. Al economista le habla como predicador, al predicador como economista, al político y al público dice que les habla como economista pero usa discursos de predicador, en los hechos aplica la peor praxis política para recaudar los 3%.

Replica la proposición de la “teología de la prosperidad”, un punto de encuentro de sectores evangélicos y sionistas: dios ya dio su sentencia, eligió los suyos, los reconoceréis por sus riquezas. Los ricos son elegidos por dios que manifiesta en ello, precisamente, su gracia. Quien ose cuestionar al millonario, es un hereje que cuestiona la obra divina. Es exactamente lo que dijo Milei en Davos pero haciendo una ensalada entre economía y religión.

En particular, repite algo que ya había intentado teorizar: el monopolio es bueno. El teórico clásico del monopolio fue el cientista político y economista Joseph Schumpeter, otro austríaco que Milei tampoco estudió. Para Schumpeter, la necesidad de grandes escalas para conseguir eficiencia económica llevaba a la constitución de grandes empresas, en el límite, a la empresa monopólica. El monopolio conseguía un costo unitario ínfimo con el que la pequeña empresa no podría competir. Hasta aquí un razonamiento idéntico al de Milei, hay rendimientos de escala crecientes. Ahora, para Schumpeter, el devenir inevitable de ello sería un crecimiento del Estado que, sí o sí, debía crecer en volumen y competencias para poner límites y regular a la corporación monopólica. Siendo el propio Schumpeter conservador, veía como inevitable una expansión socialista por aquella necesidad de las sociedades. Jamás hubiera pensado que llegara un desquiciado que diga “no hay que regular los monopolios”. Esta es una audacia consistente con tiempos muy oscuros para la Humanidad, tan oscuros que ni quienes vivieron la II Guerra Mundial los imaginaron, un tiempo en que ciertas corporaciones pretenden suplantar Estados y encuentran en Milei un vocero de su proyecto.

Vayamos a “los valores de Occidente”.

Es difícil aventurar a qué se refiere Milei con ese concepto. La categoría misma de Occidente suele referenciarse en la “modernidad”, lo cual es necesario pues como siempre recordaba el gigantesco maestro Enrique Dussel, hasta la conquista y colonización de América, a partir del Siglo XVI, Europa nunca había sido “el centro del mundo”, que estaba hacia medio y extremo oriente. Hacia 1492, el mundo árabe e islámico se extendía desde España (ese es el año de su expulsión) y Marruecos hasta Indonesia. El comercio y el intercambio, la cultura, fluía por esas vías o por las Rutas de la Seda, que vinculaba con mongoles y chinos. Esa Europa marginal pasa a ser metrópoli cuando construye su periferia en América.

Pero probablemente a lo que se refiere Milei es a la propiedad privada y al Derecho romano.

Una característica de este tiempo es la proliferación de discursos que invierten los valores morales. Nos hacen presente al diablo con sus miserias hablando, sin inhibiciones, desde el sitial que pensábamos divino. El exterminio de los pueblos originarios de América, la esclavitud y el tráfico de negros desde África, los campos de concentración nazis, los experimentos de Mengele, son actos indiscutiblemente basados en éticas occidentales. Probablemente sea del tipo que nos propone Milei. No es exagerado, apoyó el genocidio de los tres últimos años en Gaza, más de 70.000 civiles asesinados, incluyendo más de 20.000 niños, a manos de un ejército profesional, de los más equipados y avanzados del mundo.

Sin embargo Occidente ha producido, también, obras culturales sublimes, precisamente las que desprecia Milei. La ilustración, la revolución francesa, los derechos del hombre, los derechos humanos, el voto femenino y la lucha por la igualdad de géneros, la ciencia en términos metódicos y disciplinares, en fin, tanto que hoy nos constituye identitariamente, como a la mayor parte del mundo. La crónica de los mejores valores de Occidente incluye la regulación de la propiedad privada, como corresponde a cualquier estándar de respeto a los Derechos Humanos, una propiedad no sujeta a restricción alguna, como pretende Milei, no sería un valor occidental, sencillamente sería algo imaginario, casi inexistente. Quizá exista en Haití y pocos lugares más.

Lo importante no es cómo definir cuáles son “los valores de Occidente”, lo importante es comprender que Argentina no es Occidente, Argentina es el Sur. Milei habla de Occidente, pero él no pertenece a Occidente, es un marginal pensándose perteneciente a un centro del que no participa y en el que es recibido como inmigrante temporalmente funcional. Uno se tienta con recordar la anécdota de Perón y su perro León:

“Yo tenía un perro que se llamaba León, y yo lo llamaba… León, León, y León venia, pero yo sabía que no era un león, era un perro…”.

Es algo que podríamos, hoy, poner en boca de Donald Trump para referir a su devoto Milei. Trump tiene un perro fiel al que llama y palmea cuando se dice Occidente. Trump sabe que no es Occidente, Occidente sabe que Milei no es Occidente, ¿sabrá Milei que no es Occidente?

En todo caso, el psicoanálisis también es occidental, y se lo debemos a otro austríaco que Milei tampoco estudió.

Para ver el discurso de Milei en Davos hacer click aquí.


domingo, 18 de enero de 2026

Hechiceros de la economía

 


Por Carlos Almenara

El INDEC de Marco Lavagna publicó la inflación de diciembre: 2,8%. Completa una serie de siete meses consecutivos de ascenso. El gobierno de Milei y los medios de propaganda goebbeliana que lo acompañan (incluyendo el grupo Clarín y el grupo La Nación) repitieron el mismo guion: festejaron por ser la inflación más baja en 8 ocho años. Los mercenarios de la pantalla repitieron idénticamente el texto, incluyendo, desde ya, la obligada referencia a 8 años.

Hay una cuestión metodológica que hace que el impacto de la suba de precios sea mucho mayor en nuestros bolsillos que lo que indica la oficina estadística. El indicador se arma en base a ponderaciones de una canasta que tiene poco que ver con las cosas en que los comunes gastamos la mayor parte de nuestros ingresos. Para un gobierno que vino a destruir el Estado y a los argentinos, un mérito es haber conseguido aumentar más los precios de alimentos y servicios que el promedio de la economía. Asimismo, hay “salarios (o jubilaciones) indirectos” en la provisión estatal de bienes de los que ahora se carece, por ejemplo, los medicamentos otrora gratuitos o las prestaciones para discapacidad, esto genera un “efecto pobreza” muy perceptible en la economía familiar.

Veamos puntualmente lo siguiente: el 13 de enero el INDEC publicó la inflación de diciembre que muestra una aceleración respecto de los meses anteriores y la maquinaria propagandística la convierte en una “buena noticia”. Uno de los desafíos argentinos es desentrañar estos mecanismos que, a esta altura, bien podríamos llamar “métodos de guerra híbrida de las oligarquías contra los pueblos”.


Uno podría terminar el análisis diciendo que Milei es un farsante, porque lo es. Comenzó diciendo que dejaba de emitir y se acababa la inflación, luego aclaró que había un “rezago” de 12 meses, luego 18 meses. Ya va por 26 meses de “rezago” por “una tesis” publicada en Córdoba y aparecerán más.

No nos interesa decir que Milei es un mentiroso, eso está a tiro de cualquier persona sensata. Pretendemos descalificar epistemológicamente su alegación teórica.

Entonces, hagamos de cuenta que Milei no es un sempiterno embustero que diría cualquier sanata para seguir robando el patrimonio público de los argentinos y, por un momento, analicemos teóricamente su discurso sobre la inflación.

Milei: “la inflación es un fenómeno monetario”


Adorni: “la inflación es un tema que, desde lo técnico, está terminado”


Los videos exponen la posición de Milei y su claqué, “la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”.

Empecemos por la escuela. Veamos una clase de los cursos de Macroeconomía de la UBA. El profesor presenta distintas teorías explicativas de la inflación. No hay unanimidad, hay explicaciones disímiles. Como corresponde a un ámbito académico y científico, las hipótesis están sujetas a refutación, hay diálogo y confrontación entre las teorías.

¿Quién tiene razón?

La ciencia tiene una respuesta clara, quien verifique su hipótesis. Si nuestra teoría explica mejor lo que ocurre, entonces será más aceptada que aquellas que lo explican peor. Pero esto no vale para la escuela austríaca, ni para Milei ni para la caterva de subnormales que lo acompañan, sencillamente porque son medievales que desprecian el conocimiento científico.

El método de Milei, pero que no es una originalidad de su parte, sino que abarca la corriente a la que adscribe, es la construcción de modelos “ideales” que se confirman y ratifican en sí mismos. Se puede ver en el primer video, Milei utiliza una analogía tautológica, presentando un supuesto caso de falsificación de oro, pretende, con ello, “demostrar” su explicación. Por eso Adorni puede decir, en el segundo video, “desde lo técnico, la inflación es un tema terminado”, porque les resulta inaceptable poner en discusión su modelo. Esto es una aberración epistemológica.

Las ciencias fácticas, la economía política (que ese es el nombre de la disciplina) lo es, requieren corroboración de los hechos. Milei no demuestra nada con su explicación. Una demostración requiere apelación a los hechos. ¿Dónde los encontramos? Precisamente, en su gobierno encontramos hechos. Dicen que no emitieron, si es así, y siendo que su teoría sostiene que si no hay emisión no hay inflación, su teoría es errónea ya que sí hay inflación. Esto es una verificación fáctica, por los hechos, como corresponde a la ciencia. El discurso del “rezago” es muy gracioso, pues si hay rezago la baja de la inflación que se atribuyen sería mérito de Alberto Fernández.

Predicadores

El discurso de Milei y su secta no corresponde al de la ciencia, es un discurso fundado en dogmas. El dogma tiene un estatus distinto, es abismalmente incompatible con la ciencia. La runfla que en mala hora usurpó la Casa Rosada no admite discusión ni debate académico, su sistemático fracaso no modifica sus creencias, que se basan en la fe.

No convenceremos con argumentos y demostraciones a los libertarios degenerados, la única salida para Argentina es vencerlos, no convencerlos.

domingo, 2 de noviembre de 2025

Un héroe bueno

 


Por Carlos Almenara

“Sobre el ring y en el fondo de su ignominia voluntaria, los luchadores de catch siguen siendo dioses, porque son, durante algunos instantes, la llave que abre la naturaleza, el gesto puro que separa al bien del mal y revela la figura de una justicia finalmente inteligible”.

Roland Barthes. Mitologías.


Este 30 de octubre Diego Maradona hubiera cumplido 65 años. Las redes sociales se inundaron de recuerdos del astro. Habiendo tantos maradonólogos serios no seré yo quien haga una reseña ni aporte nuevo material.

Lo cierto es que los cientos de videos que se publicaron muestran al genio del fútbol pero también a una persona sensible, humana, leal, comprometida con causas nobles. Dueño de un coraje que lo llevó a enfrentar el poder, perder reconocimientos que le correspondían y recibir ataques arteros y calumniosos. Basta verlo en imágenes, como la de este link, con niños con discapacidad, para vislumbrar la bonhomía de Diego.

https://x.com/DiezPerfecto_10/status/1820945337718083769

Hay decenas, cientos, de imágenes semejantes porque nunca fue una pose. Diego era bueno, sencillamente, bueno. Gaucho, de ayudar, de dar una mano cuando una causa lo conmovía, y se conmovía fácil.

El compromiso de Diego con Argentina ha marcado generaciones de deportistas, no sólo futbolistas, que representan nuestro país en competencias internacionales. Desde Diego, a pesar del negocio, los argentinos prestamos atención a la enjundia en el canto del himno o a quiénes defeccionan en las convocatorias.

Su creatividad, su inventiva para resumir en una frase breve y genial una situación sólo puede ser producto de un talento único, que, de algún modo, es el mismo que manifestaba en la cancha. Pero, además, de una raigambre cultural argentina hasta el tuétano. Diego no tendría tanta escuela pero siempre fue una esponja para aprender y conectar rápido.

“Lástima, a nadie, maestro”; “me cortaron las piernas”; “se le escapó la tortuga”; “a mi mamá la llevé a Disney y todavía piensa que estaba en la Salada”; “la pelota no se mancha”; y tantas más, son originalidades increíbles.

En tiempo de mentiras, disvalores, fake news, impostura y "héroes" sádicos, en momentos en que un mandatario del país ataca a un niño de 12 años autista, golpea ancianos cada miércoles, quita medicamentos a adultos mayores, produce decenas de muertes por falta de medicación oncológica, cierra comedores que asisten a gente con hambre al tiempo que empobrece el país; cuando ese tipo de personajes se ponen un disfraz de héroe de historieta, nada más adecuado que un Diego para dejarlos como lo que son, ridículos. Aunque dañinos, sólo ridículos.

Hablamos de figuras incomparables. Un ídolo que a partir de su talento proyectó su figura en el mundo con una ética solidaria; con un mediocre, aspirante a gerente de multinacional, que con una carpetita en la mano rinde cuentas a un amo imperial mostrándole como éxito el sufrimiento de un pueblo, un esperpento que usa disfraces, canta o actúa tonterías para llamar la atención. Perdón Diego, necesitaba usar tu nombre, cual ruego en una ermita maradoniana, con la esperanza que alumbre la justicia en nuestra Patria. Como un golpe de catch según el relato de Barthes. O mejor, uno de boxeo. Y que esta vez, los que esquilman al pueblo argentino reciban su merecido.



sábado, 7 de septiembre de 2024

La grosería


Por Carlos Almenara

Javier Milei participó de una reunión de financistas en Mendoza. Estuvo poco más de dos horas en total. Vino en avión presidencial, habló en la conferencia del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas vestido con un chaleco antibalas disimulado detrás de su traje, y se fue.


Azul antibalas

 

El discurso plagado de mentiras, falacias, medias verdades, absurda manipulación de cifras, y, como suele ocurrir, groserías, tuvo al gobernador Alfredo Cornejo y al intendente de Capital Ulpiano Suárez aplaudiendo entusiastas en primera fila.

Un punto destacado de la presentación ocurrió cuando el presidente hizo un gesto masturbatorio arriba del escenario como se puede ver en este video.


Resulta muy difícil analizarlo. Hemos naturalizado estas acciones viniendo de Milei, ¿podemos hacerlo? No se trata de moralina ni de hacer un culto a modales formalizados, pero ¿qué es esta aberración?

Imagínese lectora, lector, que un rector de una universidad, un profesor, un director de hospital, hiciera esto mismo. Muy probablemente se dispararía un sumario de inmediato. Recordemos el caso del diputado Juan Ameri, que fue obligado a renunciar porque en una sesión virtual de la Cámara besó el seno de su compañera en su ámbito pero se olvidó de apagar la cámara.

A Ameri le costó el cargo para el que fue votado, estamos seguros que no será el caso de Milei.

La degradación de la palabra en la esfera pública, que es inescindible de cualquier intervención presidencial, es tan grande que será difícil recuperarla. El lenguaje vomitivo funciona igual que las mentiras alevosas, anulan la deliberación. No se puede discutir entre insultos, engaños sistemáticos y obscenidades.

Por cierto, Milei reculó en su propuesta de debatir sobre economía con Cristina cuando ella aceptó. Y es que no podría debatir con Cristina ni con nadie sin perder, la discusión y los estribos.

Con Macri fue parecido aunque con mejores modales. Las fuerzas políticas de derecha tienen como programa concentrar el ingreso nacional en pocas manos, no necesitan palabras, alcanza con normas que apunten en ese sentido. Sólo mediante la alienación extrema podrían tener asentimiento mayoritario para un programa lesivo a las mayorías, por eso todo recurso es bueno para bloquear el debate de lo principal. Farandulización, noviazgos, histrionismo, falsos ejes, manejo de la agenda mediática, y claro, insultos, peleas, exabruptos, todo sirve para que no quede en evidencia lo que es evidente: constituyen una élite que gobierna para el 1% más rico.

Mientras Milei siga emitiendo normas que favorezcan a los ricos, a los dueños de los medios y a las grandes empresas, ellos se encargarán de que a este degenerado no se le reprochen sus inconductas.





domingo, 11 de agosto de 2024

Aprietes libertarios en Casa Rosada


Por Carlos Almenara

Juan Pablo Peralta, acreditado como periodista en Casa Rosada desde 2003, fue víctima de un nuevo ataque a la prensa por parte de Milei y su asociación de gobierno. Después de los fracasos de Adorni en “domar” a todos los periodistas, el nuevo método es mandar infiltrados de medios paragubernamentales a provocar.

El miércoles 7 de agosto se disparó una situación muy particular en la habitual conferencia de prensa cuando Manuel Adorni acusó a Peralta de generar disturbios. La maniobra de Adorni pinta íntegramente la mecánica que el gobierno replica en distintos ámbitos. Un “periodista” que viene de medios alineados partidariamente con la estructura con vértice en Santiago Caputo ingresa a la sala de prensa y provoca con comentarios directos o con preguntas. En este caso se trató de Javier Negre, español y militante de la fuerza fascista Vox, financista de la campaña de Milei. Negre agredió con comentarios y pretendidos escraches a Peralta. En su pregunta a Adorni no preguntó sino que hostigó a los periodistas presentes. Intentó así generar alguna respuesta con la que luego armar un escándalo y adoptar medidas aún más restrictivas al periodismo con las que vienen amenazando.

Peralta fue atacado por trolls, probablemente los mismos instalados en Casa Rosada, prometiéndole que lo cortarían en pedacitos y cosas por el estilo. También recibió amenazas a su familia. Ese tipo de mensajes son los que retuitea o alienta Milei. En estos tuits de los periodistas Juan Pablo Peralta y Sebastián Lacunza podemos ver el núcleo de los hechos:

Milei se hizo partícipe de la maniobra. Como suele ocurrir se expresó por Twitter, replicando mensajes intimidantes.

Milei ataca como troll y retuitea

En entrevista con el programa radial Temprano para Imposibles, Juan Pablo Peralta relató su preocupación por las amenazas recibidas, que incluyeron amedrentamiento telefónico. Para el periodista no hay dudas que Milei, al menos, las estimuló.

Algunas amenazas:

Cristian Ciminelli encontró que Negre ya hizo esto en España y tuvo que pagar una multa.

Como se ve en el tuit, Javier Negre mintió y fingió una agresión, lo mismo que vino a hacer a Argentina. Aparentemente el método no se restringe al interior de La Rosada sino que puede ocurrir en cualquier lado. Atentos con la provocación libertaria como práctica sistemática en cualquier movilización:

Puede que la gestión de Milei se caracterice por su inactividad, ineficiencia y destrucción en varias áreas pero hay que reconocer que en materia de perversión para operar y comunicar no se quedan quietos. Dos días después del episodio Negre buscaron un chetito de universidad privada que vomita las mismas cosas que Milei para cumplir la misma función que Negre.

Seguramente seguiremos sin poder cumplir ninguna de las mandas republicanas, sobre todo la publicidad de los actos de gobierno, con las conferencias de Adorni, pero que nadie diga que no se esfuerzan por dar show. Si no fuera peligroso, si no estuvieran manejando Argentina, sería gracioso. En cambio, son una risa y son de temer.

miércoles, 26 de junio de 2024

La represión no se puede naturalizar

 


Por Carlos Almenara

El 12 de junio se aprobó la llamada “Ley Bases” incluido el “Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI)” en el Senado nacional.

Finalmente Milei logró aprobar su ley, una norma que más que una ley son cientos de leyes juntas. Incluye privatizaciones, beneficios exorbitantes a empresarios privilegiados, cercenamiento de derechos para los ciudadanos de a pie y degradación de las provincias. ¿Por qué pudo hacerlo si está en minoría en ambas cámaras? Porque en Argentina no gobierna La Libertad Avanza sino una entente de tipo mafioso encabezada por grupos mediáticos (Clarín y otros), corporaciones empresarias, jueces y políticos. El ala política de esta mafia es verdaderamente impactante: Milei, por supuesto con un rol actual de conducción parcial, toda su fuerza política, el PRO, completito, la fuerza que comanda Pichetto completita, algunos aliados de Pichetto, casi toda la UCR con excepción de Manes y algún otro, y un par de gobernadores peronistas. Si no fuera por Cristina Fernández y gente que la apoya tendría también al peronismo. Es uno de sus planes.

Los partidos políticos no son el componente más poderoso de la componenda. A la hora de lo importante, los mandamases hacen sonar diana y toda la tropa se cuadra. Por eso no podía fallar al momento de aprobar esta ley. El verdadero, y esperanzador, milagro es que un voto más hubiera impedido su aprobación, que, recordemos, resultó 36 a 36 en la sesión que fue definida por la vicepresidenta.

Había buenas razones para protestar. Aún antes de saber que compraron el voto de la senadora neuquina Lucila Crexell a cambio de la embajada en la UNESCO, un cargo con más de U$S 12.000 de remuneración mensual, residencia en París, chofer, vehículo y hasta cocinero.

Los mendocinos, por ejemplo, deberían saber, y apuesto doble contra sencillo que no lo saben en más de un 99% de la población, que la aprobación del RIGI supone la derogación de facto de la Ley 7722, al otorgar supremacía al RIGI por sobre la legislación provincial, a la que considera nula en lo que se le oponga. ¿Informaron esto los medios? ¿Lo discutió la política provincial? ¿Explicaron los senadores radicales el por qué de semejante defección?

Mientras el Senado aprobaba esta megaley, en las afueras se desataba una represión feroz, incluyendo agresiones a diputados opositores debidamente identificados que no cometieron delitos, golpes, torturas, tratos degradantes contra civiles y 33 detenciones que derivaron a penitenciarías. Los cargos demuestran el grado de autoritarismo y degradación que padece Argentina. A los detenidos se les imputó casi todo el Código Penal, incluyendo gravísimos delitos políticos sin ninguna prueba. El fiscal a cargo, Carlos Stornelli, es un probado delincuente que pedía coimas a empresarios para retirar acusaciones en su contra. Está filmado haciéndolo. Armó cámaras ocultas a abogados defensores, intentó poner cocaína en la valija de la ex pareja de su mujer, pasó más de 7 meses en rebeldía judicial. Una persona que, ella sí, debería estar en prisión. Es decir, es el fiscal indicado para una tarea tan infame.

Hay fotografías y filmaciones que muestran policías o servicios de inteligencia infiltrados en la marcha. Esta práctica se generalizó durante el gobierno de Macri y vuelve ahora. Con Macri se produjo una situación totalmente loca. Se vio lamentarse por las pantallas de un noticiero a la madre de un herido por la represión, cuando la señora se explayó contó que no entendía por qué los compañeros de su hijo le habían disparado postas de goma y golpeado. Resultó ser un policía infiltrado en la marcha herido por sus camaradas.

La imagen más difundida por la claqué propagandista fue la quema del móvil de Cadena 3. Una rápida acción de un grupo de encapuchados que diversos testimonios los sospechan infiltrados. El hecho que ningún detenido esté vinculado al incendio del vehículo aumenta el indicio de infiltración. Hay fotos y filmaciones de gente de civil de la marcha que cruza vallas y se integra a la policía o que en los momentos de agresión policial salen de entre los manifestantes para detener personas junto a los uniformados.


Es conocida la historia del cuento de Andersen “El traje nuevo del emperador” o “El Rey desnudo”. Cuando decimos lo evidente, lo que todos vemos, la verdad se impone por su propio peso.

¿En qué momento aceptamos esta dictadura? ¿Por qué tenemos fuerzas de seguridad que golpean legisladores opositores? ¿Por qué ningún juez resguarda las elementales de los ciudadanos?

Mucho se ha mencionado “la grieta”. Bien mirado el tema es el gran asunto de la sociología y parcialmente de la política como disciplina, la cuestión de cómo podemos vivir juntos. La respuesta es tan variada y compleja como la cantidad de abordajes teóricos, políticos o ideológicos. Sin embargo, aún en la concepción más restringida, el requisito de legitimidad de un orden (de eso hablamos) es el apego a la ley y su aplicación igualitaria.

Nuestra Constitución es pródiga en garantías para los ciudadanos de a pie. De transitar a peticionar, de trabajar a la seguridad social, de vivienda digna a la defensa en juicio. El artículo 75 inciso 22 de la C.N. otorga jerarquía constitucional a los Tratados Internacionales de Derechos Humanos.

CONOZCAMOS MEJOR LA CONSTITUCIÓN NACIONAL

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS CON RANGO CONSTITUCIONAL

Un presidente y sus funcionarios no tienen como tarea opinar sobre la venta de niños ni recibir premios en el extranjero en viajes pagados con nuestros impuestos, tienen que hacer cumplir los derechos que las normas nos otorgan.

Milei a favor de la venta de niños

El régimen de saqueo y represión que padecemos los argentinos terminará en algún momento, por supuesto, no de modo autónomo a lo que hagamos, pero en ese momento que indefectiblemente se producirá cuando nos miremos al espejo tendremos que  poder explicarnos qué hicimos en este tiempo ominoso, vergüenza universal, que atraviesa la República Argentina.

domingo, 19 de mayo de 2024

Atentado con aire familiar


 Por Carlos Almenara

El miércoles 15 de mayo el primer ministro eslovaco Robert Fico celebraba una reunión de gabinete en la ciudad de Handlova. Se acercó a saludar partidarios y de entre ellos apareció Juraj Cintula quien sacó una pistola y disparó cinco veces contra el mandatario. Fico sigue hospitalizado, superó una primera cirugía, está consciente, fuera de peligro vital pero grave.

En este video puede verse el ataque (si Youtube restringe la inserción puede verse en https://www.youtube.com/watch?v=4EeLhbP3F3c):


El agresor confesó su culpabilidad. “Es un atentado con motivaciones políticas” sostuvo el gobierno eslovaco pocas horas después de producirse. Las mismas parecen bastante evidentes por el activismo del atacante. Por las primeras informaciones el principal factor alegado por Cintula sería la oposición de Fico a mandar armas a Ucrania.

Robert Fico es una “rara avis” en un contexto europeo de altísima rusofobia y censura a medios o periodistas que discrepen con el discurso oficial de Bruselas. Además del conocido caso de Julian Assange, seguramente la injusticia con mayor valor simbólico del ataque de las potencias occidentales a la libertad de expresión, en la propia Unión Europea hay decenas vulneraciones a la prensa. Desde ya, la censura a los medios rusos, que se extiende a redes sociales y la presión formal e informal a periodistas que no recitan el guion oficial. El caso más evidente de confabulación contra la libertad de expresión lo representa el periodista español Pablo González, preso en Polonia hace más de dos años. González, un periodista con trayectoria y reconocimiento, fue acusado de manera absolutamente irregular por el gobierno polaco de ser “espía ruso”. Por supuesto, no han comprobado la acusación pero González sigue preso, mientras Pedro Sánchez, que debería bregar por la libertad de un súbdito hispano se hace el distraído y sólo realiza declaraciones de compromiso al respecto.

Cintula es presentado como un “lobo solitario”. Cuando un atentado con tantos intereses detrás es relatado de este modo queda una gran sospecha. Medios rusos hacen un racconto de las misteriosas muertes de políticos europeos que no siguieron la narrativa rusófoba en los últimos años. Lo cierto es que hasta ahora no se ha probado que las redes militantes del agresor u otros grupos participaran.

El gobierno eslovaco presentó el caso de un modo muy sugestivo: “el país está al borde de la guerra civil” dijo el ministro del interior Matus Sutaj Estok. Culpan a los medios de comunicación masiva de generar un clima de odio, textualmente, “la información mediática que tuvo disponible provocó esta reacción”. El propio Fico declaró hace cerca de un mes que si continuaba el clima social podrían atentar contra su vida. Inició una disputa con la propia televisión pública que para el gobierno promovía estos discursos de odio.

¿Te suena esta descripción? ¿Viste algo parecido en algún lado?

Por supuesto, no hay que hacer ningún esfuerzo para compararlo con lo que ocurre en Argentina. El atentado contra Cristina Fernández de Kirchner tiene un evidente parecido.

La teoría política y la doctrina jurídica occidental, en buena medida mundializada, están preparadas para enfrentar el Leviatán hobbesiano cuando la amenaza proviene del Estado, pero ¿qué pasa cuando las corporaciones tienen más poder que el Estado y pueden atacar los derechos consagrados constitucionalmente?

Es lo que ocurre con los medios hegemónicos de comunicación social en Argentina. A nivel nacional, el grupo Clarín, pero si hacemos zoom en cada distrito encontramos comportamientos mafiosos de los medios masivos que tergiversan, ocultan, manipulan y como resultado prostituyen la democracia y contaminan la vida social.

La situación se pone aún peor cuando esas corporaciones establecen una alianza estratégica con la administración del Estado. Se convierten entonces, literalmente aunque suene fuerte, en una fuerza terrorista estatal y paraestatal. Es la situación argentina.

Sólo para recorrer algunas urgencias: censura a Telesur en una agresión a sus audiencias argentinas no a la señal, cierre de Télam, privatización de los medios públicos, amenazas del presidente de hacer quebrar a Perfil y burlas a Jorge Fontevecchia, descalificaciones a C5N, la degradación que suponen las declaraciones de Milei de “periodistas ensobrados” siendo que él es, si no el único, el primer apuntado por los sobres, más aún cuando se observa el blindaje mediático que tiene. La semana pasada el periodista Santiago Cúneo acusó directamente a Milei de censura previa de su programa que no salió al aire en A 24. Este caso muestra la confabulación de la que hablamos: gobierno-empresa para atacar la libertad de expresión y de prensa.

La denuncia de Cúneo se puede ver en este video:


Cuando hablamos de comunicación social no discutimos sobre lo que hacen periodistas profesionales ni sobre fuentes de trabajo ni sobre inversiones ni negocios, más importante que todo eso, que también está involucrado, hablamos de los modos de construcción del lazo social. Por eso es un problema político de primer orden. Tan de primer orden que los partidos políticos han renunciado a tratarlo. Sólo queda en el pueblo y sus organizaciones libres construir un orden en cuyo seno nadie pueda instar la muerte ni el escarnio del prójimo desde una pantalla.


domingo, 17 de marzo de 2024

Un DNU inconstitucional


Por Carlos Almenara

El jueves 14 el Senado de la Nación rechazó el Decreto de Necesidad y Urgencia que dictó Milei a pocos días de asumir.

El mamotreto, por su extensión y amplitud de materias, no tiene antecedentes históricos, nunca hubo algo igual, deroga o modifica más de 300 leyes y otras normas. Cuando se argumenta que no se impugnaron los DNU anteriores, con lo que se da a entender que se sería injusto con éste, se incurre en una falacia, porque nunca hubo un DNU de este tenor, una verdadera reforma de la Constitución de hecho. El único parangón histórico es la designación de dos jueces de la Corte, también por decreto, a cargo de Macri, intento que fue “normalizado” con la ayuda de Pichetto que le consiguió el apoyo senatorial.

¿Es sensato acaso derogar la ley de alquileres sin discutir? ¿Cuál es la necesidad y urgencia de derogar la ley de góndolas? ¿No podría ser una herramienta, junto a la Ley de Abastecimiento que también se deroga, para combatir la inflación que pega tan duro? No hay muchas alternativas que sospechar lo inconfesable para derogar la Ley de Tierras. ¿Es éste el mecanismo idóneo para modificar códigos de fondo, como el Civil y Comercial? Si tanto presumen de desregular todo, ¿por qué meten mano en la AFA que es una entidad privada? ¿Por algún negocio?

A las anteriores podemos sumar decenas de preguntas, pero las expuestas alcanzan para corroborar que el DNU es inconstitucional, que nunca hubo avasallamiento semejante, que en casi todos los artículos no hay necesidad ni urgencia (pero sí negociados) y que lo que corresponde es que cada temática se trate legislativamente por separado.

No hemos mencionado ni los considerandos ni las facultades delegadas.

En los considerandos se ve la pluma de Milei y los bolazos que le hemos escuchado. Por ejemplo afirma que “la emisión de dinero… (es) la única causa de la inflación empíricamente cierta y válida en términos teóricos”. La frase es mentira, pero en todo caso, corresponde a una discusión teórica de economía política. La pretensión de Milei de decretar qué es verdad y qué no en una ciencia social debería bastar para cambiarle el chaleco antibalas por un chaleco de fuerza.

A alguien inestable y mentiroso como Milei, que decreta que la inflación argentina en 2023 viajaba a 17.000%, cosa que vio él sólo, el DNU prevé arrogarle facultades delegadas en casi todas las materias.

Por supuesto, ningún opositor, ningún no oficialista tiene deber de “darle gobernabilidad”, “darle las normas que pide”. No sólo no tiene deber de hacerlo, al contrario tiene el deber de no hacerlo. Hacerlo implica incumplir las funciones de funcionario público.

Por ejemplo, los diputados Verasay, Nieri y otros que han anunciado que votarán a favor en Diputados, deben explicar por qué están a favor de derogar la Ley de Góndolas, por qué es negativo tener una Ley de Compre Nacional o un Observatorio de Precios. Si ellos no están de acuerdo con estas medidas, si nos las pueden fundamentar, si tienen al menos una disidencia parcial con el DNU no deben votarlo. Deben tratar individualmente proyectos legislativos. Todo el daño que causan y causen estas normas en el futuro no será imputable sólo a Milei sino también a sus cómplices aún en el Congreso.

Esto mismo vale para los propios diputados oficialistas de La Libertad Avanza. Cada uno de ellos tiene legitimidad para votar en disidencia con un mandato que consideren injusto o erróneo (y deberían considerar injusto y erróneo este esperpento).

Al rechazo en Senadores debe seguir su tratamiento en Diputados, que aún no tiene fecha. Si la cordura, la responsabilidad y la Patria se imponen a la rosca entre fulleros a espaldas del pueblo, si la decencia se impone a las coimas, el DNU debe ser rechazado.

domingo, 11 de febrero de 2024

En su madre patria

 


Por Carlos Almenara

No sorprende que el primer viaje oficial de Javier Milei como presidente haya sido a Israel.

Los asuntos que pretendemos abordar son profundos, intrincados, complejos, pero la naturaleza del personaje nos lleva por recorridos, al menos, sorprendentes.

Vayamos por la cuestión “espiritual”.

El judaísmo es una religión y una cultura extendida por todo el mundo. Miembros de ese rito y cultura son algunos de los más prominentes pensadores y artistas que modelaron nuestros modos de ver y estar en el mundo, y nos generan profunda admiración.

La cuestión de si debe haber un Estado judío es un asunto que se empieza a plantear con fuerza con el sionismo de Theodor Herzl a finales del Siglo XIX. Luego de la II Gran Guerra e impulsada por el Holocausto, Naciones Unidas decreta la partición de Palestina en dos estados, uno Israel, el otro, precisamente, Palestina. Puede hacerlo porque ese territorio era colonia británica. El Reino Unido tuvo un rol activo en la promoción de la inmigración judía a esos territorios mucho antes de la guerra. Cuando la recién creada ONU toma su decisión, buena parte de las fincas ya tenían propietarios judíos que las habían ido comprando al ocupante británico.

Por ello, muy distinto es el judaísmo que el Estado de Israel. Hay judíos que no creen que deba existir un “estado judío”, hay judíos patriotas del Estado de Israel y hay no judíos que también defienden al Estado de Israel.

Hoy no es cualquier momento. Hay un genocidio en Gaza. Las cifras crecen a cada minuto, pero por la segunda ley de la termodinámica sabemos que, seguro, los muertos en esta operación superan los 28.000 palestinos, de ellos más de 10.000 niños. Todos civiles. Se habla de una guerra pero no es tal cosa. Guerra se le puede llamar a dos ejércitos que se enfrentan, no es el caso.

Gaza es un territorio sitiado al que resulta difícil o imposible hacer llegar energía, combustible o alimentos y que carece de Estado por bloqueo israelí. Por ello aparecen modos autoorganizativos.

Este es el contexto en que Milei va a alentar al ejército profesional israelí, uno de los más feroces del mundo, a que profundice la masacre. ¡Como si hiciera falta, si hasta hubo ministros israelíes que prometieron tirar bombas atómicas en Gaza! (torpeza que implicó la admisión del arsenal atómico israelí).

La cuestión palestina no tiene nada de religiosa es puro y duro imperialismo y colonialismo.

Volvamos a Milei. ¿Es judío?

En diciembre declaraba:

“No voy a la iglesia, voy al templo. Tengo un rabino de cabecera y estudio la Torá. Se me reconoce internacionalmente como amigo de Israel. Estoy a poco de ser judío, sólo me falta el pacto de sangre”

El pacto de sangre, por supuesto, es la circuncisión. No sabemos si en los últimos dos meses algo habrá cambiado.

Sólo dos puntas, puntitas, de indagación tenemos. La primera es un rumor de redes sociales, que tal vez, sea motivo de indagación entre rabinos y especialistas.


Al respecto, tenemos pocas fuentes para dilucidar el tema. Descartada Fátima Florez por motivos contractuales, sólo se puede acudir a quien desde la Casa Rosada definen como primera dama, Karina Milei. Ver: https://www.casarosada.gob.ar/informacion/conferencias/50343-conferencia-de-prensa-del-vocero-presidencial-manuel-adorni-desde-casa-rosada-13

En Israel, Milei utilizó lenguaje profético para loar el genocidio y la política racista del gobierno de Netanyahu.

En internet abundan los vergonzantes mensajes de Milei. Algunos de ellos:

Milei postea en hebreo prometiendo venganza: https://www.infobae.com/politica/2024/02/08/el-posteo-en-hebreo-de-javier-milei-desde-israel-con-un-fragmento-biblico/

Milei pide destruir la tercer mezquita sagrada del Islam: https://x.com/HoyPalestina/status/1756147409384517838?s=20

Milei promete trasladar la embajada a Jerusalén violando la ley argentina: https://corta.com/embajada-argentina-en-israel-que-dice-la-ley/

La sangre del pacto

Argentina es un país importante para Israel y mucho más para la ultraderecha israelí. Ciertamente, tiene una colectividad judía importante que desde los años ’90 tiene varias organizaciones representativas como la DAIA y la AMIA, las más visibles, conducidas por la ultraderecha (israelí y argentina, es decir, representantes del partido Likud y aliados en Israel y del macrismo en Argentina). Lamentablemente, en lugar de representar a sus colectividades, tanto DAIA como AMIA decidieron convertirse en reproductoras de los intereses de la política internacional de Israel.

Tan importante es Argentina para Israel como la incidencia israelí en la política argentina.

Dos atentados en Argentina fueron decisivos para el sino actual de la política israelí. Claro, nos referimos al atentado a la embajada de 1992 y a la sede de DAIA en 1994. Ninguna de sendas investigaciones avanzó. Sobre 1992 hay una total opacidad porque el encubrimiento de la Corte Suprema no halló ningún tribunal superior para evaluarlo, pero sobre el de 1994 hay algo cierto, algo se sabe: se sabe que hubo un encubrimiento poderosísimo.

Hasta años recientes en los máximos cargos de gobierno hubo encubridores, o al menos, encubridores de los encubridores. Uno de los numerosos escándalos del gobierno nacional de Mauricio Macri fue que el funcionario que él designó a cargo de la Unidad AMIA, Mario Cimadevilla, lo denunció por encubrir a los responsables de las bombas de calle Pasteur al 600. Elisa Carrió, conocida socia política de Macri, también denunció a su ministro Garavano por el mismo motivo.

Reputamos como los investigadores más profundos del atentado a AMIA a Juan José Salinas, Daniel Schnitman, Horacio Lutzky (guionista de la serie IOSI). Hay mucho material disponible de los autores para profundizar. Nadie demostró nunca una relación de Irán con aquel atentado, que es lo que dice la Cancillería israelí y la investigación “oficial”. Lo que sí mostró Horacio Verbitsky es que 24 horas después del atentado hubo un acuerdo Israel-Menem para “acordar una versión común” según los cables de Cancillería.

Ubiquémonos en aquel 1994. En Israel era primer ministro Yitzhak Rabin, quien había firmado el 13 de setiembre de 1993 los Acuerdos de Oslo con Yasser Arafat, líder de la Organización para la Liberación de Palestina. La paz aparecía en el horizonte, pero esa paz era inaceptable para una ultraderecha en ascenso.

¿Qué podría desestabilizar las negociaciones de paz?

Argentina siempre fue un buen lugar. El sionista militante de ultraderecha Rubén Beraja, presidía la DAIA y el Banco Mayo. El Banco Mayo estaba virtualmente quebrado y según múltiples indicios había “desaparecido” la plata del cártel de Medellín aprovechando la muerte de Pablo Escobar Gaviría en 1993. No se puede acreditar un solo caso de explosiones como las de Pasteur al 600 a Irán, pero sí decenas al cártel de Medellín.

Para la ultraderecha israelí los intereses eran concurrentes. 1992 y las negociaciones seguían, 1994 y las negociaciones marchaban.

El 4 de noviembre de 1995 Yitzhak Rabin encabezó un acto por la paz, al terminar Yigal Amir le disparó por la espalda, lo asesinó. Se comprobó que Amir era un militante de la ultraderecha, pero como no podía ser de otra manera, para la investigación oficial fue “un loco suelto”.

Desde entonces no hubo paz en Palestina.

Un plan siniestro del que Argentina fue una parte importante. Basta decir que el rol de Alberto Nisman hasta su muerte fue mantener bloqueada la investigación del atentado  de 1994. Un vez muerto su rol, sirviendo otra vez a la política exterior israelí, fue destituir a Cristina Fernández de Kirchner, tarea en la que Israel puso todos sus recursos.

Por eso, aún sin circuncisión, Milei ya tiene el pacto de sangre con la ultraderecha israelí. Mucha sangre, que el degenerado parece dispuesto a hacer correr.

Dejó de ser el apátrida anarquista de que presume para convertirse en un patriota de una potencia extranjera que nos hizo y hace mucho daño.

domingo, 28 de enero de 2024

¡Alerta! Monopolios al mando

 

Por Carlos Almenara

La intervención de Javier Milei en Davos dejó mucha tela para cortar.

“-Hoy estoy acá para decirles que Occidente está en peligro porque aquellos que supuestamente deben defender sus valores están cooptados por una visión del mundo que inexorablemente conduce al socialismo”, comenzó su discurso ante algunos de los personajes más poderosos del mundo en un espacio icónico del capitalismo. Una apuesta fuerte, asimilable a revolucionarios convencidos o delirantes desquiciados.

El discurso de 23 minutos puede verse en este link:


https://www.youtube.com/watch?v=hnZDVGCZxWE&t=23s

No nos vamos a detener en las mentiras evidentes de las que está plagada la intervención, muchas evidentes y constatables, como la afirmación de que Argentina en 1895 era la primer (sic) potencia mundial. Sí, en el inicio de la intervención podés escuchar esa frase que es una palmaria falsedad. Basta mirar la historia, mirar las expresiones culturales de la época, averiguar qué pasaba en el mundo para ver el terrible bolazo de la aseveración. Hay decenas falacias, fallas lógicas, conclusiones infundadas, engaños, errores, descalificaciones y groserías en el discurso pero no las señalaremos ahora.

Nos vamos a centrar en uno de los aspectos que estimamos centrales de la intervención: la defensa a ultranza de los monopolios. Milei sostiene que el crecimiento económico desde 1800 al presente se debe a los monopolios y sus curvas de costos decrecientes, y que cualquier intervención estatal, cualquier regulación, lo único que conseguiría es reducir los rendimientos crecientes, en consecuencia disminuir la rentabilidad, y mermar el aporte al crecimiento de ese monopolio.

Claro, ¿cómo no va a provocar erecciones al monopolista Elon Musk?

Musk cachondo con Milei


Por supuesto, y afortunadamente, el razonamiento es erróneo y falaz.

El crecimiento económico tiene muy poco que agradecer a los monopolios. Fue la revolución industrial, la innovación en métodos productivos, la tecnología, la que permitió multiplicar la producción y la riqueza. Al contrario, todo ello se produjo más fuertemente cuando hubo disputa, competencia, que cuando una empresa gozó de una posición plácida que le permitió ganancias extraordinarias.

En cada sector que uno pudiera mirar encontraría que la innovación se multiplicó cuando hubo competencia, pero eso no fue de la mano con la acumulación de riqueza extraordinaria que es lo que defiende Milei y excita a Elon Musk.

Aún para la teoría neoclásica, un monopolio produce un perjuicio a la población. El monopolista fija precios mayores a los precios de competencia que suponen la apropiación de un excedente, que correspondería al consumidor si hubiera disputa entre oferentes.

En verde ganancia extraordinaria del monopolio. En violeta pérdida social por la existencia de monopolio.

Uno ha discutido toda su vida con la teoría ortodoxa. Ahora viene Milei y critica el único punto atendible de esa corriente.

Un teórico que trabaje para justificar que el monopolista se apropie de algo que corresponde al consumidor sería ética y moralmente reprochable. Pero cuando un presidente se pone del lado del monopolista el problema no es abstracto, es bien real.

Imagínese usted cómo defenderá sus intereses (los suyos de usted lectora, lector) el presidente Milei cuando negocie tarifas de luz o gas con monopolios. “No hay fallos de mercado, son transacciones voluntarias”, “si no le gusta el precio de la luz que puso la empresa, no use la energía eléctrica”. Imagínese el empresario PyME qué puede esperar de un presidente que los piensa parasitarios porque “los que tienen la posta son los monopolistas”.

Con el poder público en estas manos no estamos indefensos, estamos atacados.




martes, 16 de enero de 2024

La casta que te tocó

 


Por Carlos Almenara

“Casta” es probablemente la palabra estrella del último tiempo político.

Según nuestro registro, el vocablo fue utilizado por PODEMOS en España a partir del año 2014. El partido de izquierdas surgido al calor de las protestas populares inorgánicas se rebeló ante lo que entendieron como una burocratización de la política profesional. Así, populares (derecha) y socialistas (izquierda) se “prestaban la pelota” pero todo iba igual. Estaba cercenada la política como la discusión del poder y el rumbo de la sociedad. Ponerse en frente de “la casta” tenía que ver con un reclamo de volver a discutir los aspectos sociales primordiales, recuperar la política para el pueblo, no negarla.

Es conocida la investigación del sociólogo alemán Robert Michels sobre la “ley de hierro de la oligarquía”. En su época socialista, Michels encontró que las élites, por distintos motivos, tenían una tendencia a la continuidad aún en partidos revolucionarios. Los conductores de esas fuerzas estaban más incentivados por preservar sus posiciones de poder que por encarnar las aspiraciones de las mayorías. Independientemente de que los partidos fueran conservadores, de centro o socialistas, sus líderes (y sus diputados) tendían a ser los mismos por prolongados períodos y estaban más preocupados por preservar el cargo que por solucionar los problemas de las masas.

Desde que Michels publicó su “Zur Soziologie des parteiwesens in der modernen demokratie” en 1911 no parece haberse modificado mucho esta “oligarquización” de los partidos, cuestión que se manifiesta en cíclicas crisis de representación.

¿Es ésta la genealogía del concepto que en la reciente campaña electoral popularizó Javier Milei?

Como tantas veces, y más en estos tiempos, y más con telecandidatos, se tergiversan significados.

¿Dónde criticó Milei a la casta política?

Por supuesto, en ese lugar en que ud. lo conoció estimada lectora, estimado lector, sí LA TELEVISIÓN. No tengo ninguna duda, sé que las probabilidades de fallar son 1 en 1.000.000 o algo por el estilo. Usted conoció a Milei en televisión, o en algún derivado, por ejemplo un fragmento de participación televisiva replicado en redes sociales, particularmente Tik Tok.

¿Son los personajes que ud. conoce en televisión ajenos a “la casta”? ¿De qué casta puede hablarse en televisión?

Evidentemente en televisión, en los medios hegemónicos al menos, sólo participan poderosos o gente que dice lo que quieren los poderosos.

Es el caso de Milei. El discurso de crítica a “la casta” es un discurso radicalmente distinto a aquel de PODEMOS, pero no es desconocido. La televisión nos presenta lo que mejor hace y que más le gusta, el viejo discurso antipolítica que ya escuchamos muchas veces. El outsider que viene “de afuera” porque la política “está podrida”. El modelo más acabado es Macri, pero hay decenas de casos que podemos explorar, en Argentina y en otras latitudes.

El discurso de Milei contra “la casta” no es una impugnación a la burocratización, no es una pretensión de que la política vuelva al pueblo en una reconstrucción democrática, es todo lo contrario. Entre muchas cosas, que no podemos aquí desarrollar, es la expresión de un proyecto de acumulación económica del gran capital que pretende volver a tomar ganancias y disciplinar, quizás de modo definitivo, a lo que hoy llamamos pueblo argentino.

El discurso “anti-casta”, enunciado en la televisión hegemónica, requiere aclarar los términos. Casta tiene varios significados. Evidentemente, Milei no lo utilizó como impugnación del poder porque, además de ser claro lo contrario, no podría hacerlo en televisión. Si hay un poder permanente, superior y disciplinador de la mayoría de los políticos, es la televisión.

Tal vez, como empiezan a percatarse muchos ciudadanos de a pie, la casta eran ellos, somos nosotros. Y probablemente, si el proyecto de Milei prospera, la acepción de “casta” que deberemos tomar en adelante, de las que nos presenta el Diccionario de la Real Academia, sea:

2. f. En la India, grupo social al que se pertenece por nacimiento, y que, dentro de una etnia, se diferencia por su rango e impone la endogamia.

Es decir la clausura definitiva de la movilidad social. El que nació pobre, vivirá y morirá pobre. El que nació y creció en clases medias es muy posible que muera pobre. El que nació rico tiene todas las probabilidades de vivir y morir rico.

Una verdadera sociedad de castas.